Las eléctricas del Ibex 35 se han dejado en el parqué 7.250 millones de euros en el último mes, en el que se ha retrasado hasta en cuatro ocasiones la reforma del sistema energético. Estas pérdidas prácticamente triplican el coste que habría supuesto aplicar hace un mes los nuevos impuestos al sector.
Desde que el Gobierno anunció su intención de aplicar un impuesto a la generación eléctrica, a principios de julio, Iberdrola, Endesa y Gas Natural han sufrido un duro castigo bursátil. El mayor, con diferencia, ha sido el de la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán, que acumula unas caídas del 28% (frente al descenso del 7,8% del Ibex 35), también afectada por los movimientos que ACS ha llevado a cabo en las últimas semanas sobre el capital de la eléctrica, que tiene casi un 20% de su capital en préstamo. En el mismo periodo, Endesa ha caído un 5,5% y Gas Natural un 4,3%.
El sector esperaba que la reforma se aprobara en el consejo de ministros del pasado día 13 de julio, pero desde entonces ha habido otras tres reuniones (la última la de hoy) y todo sigue igual. El ministro de Industria, José Manuel Soria, dijo hace unos días que la reforma estaría lista para ser aprobada este mes, pero la industria energética no descarta que sea en septiembre cuando esto ocurra. Esta incertidumbre ha golpeado a sector, cuyos rating también se han visto afectados. Fitch recortó ayer mismo las calificaciones de las compañías hasta situarlas a un escalón del bono basura.
El sector espera que la reforma energética anunciada por Soria incluya un nuevo impuesto del 4% o de 2 euros por megavatio hora (MWh) facturado para las fuentes tradicionales, entre las que se encuentran la nuclear, hidráulica y ciclos combinados de gas.
En el caso de las renovables, la norma distinguirá previsiblemente entre tecnologías gestionables y no gestionables, e incluirá imposiciones del 11% para la eólica, para recaudar 400 millones de euros, y del 19% para la fotovoltaica, lo que permitirá obtener 550 millones de euros.
Las compañías eléctricas han advertido que estas medidas pondrán en riesgo sus inversiones y beneficios, y podrían hacerles incurrir en pérdidas. Las eléctricas tradicionales calculan que el recorte que prepara el Gobierno en el sector energético tendrá un impacto de cerca de 2.500 millones de euros en su actividad y estiman que el impacto del conjunto de la reformas será 6.800 millones de euros.







