Novacaixagalicia ha decidido concluir su etapa en Miami, renunciando a su última actividad financiera, para concentrar toda su actividad en la gestión sociocultural y en su próxima transformación en fundación de carácter especial.
En el consejo de administración celebrado ayer en La Coruña, se acordó la renuncia a la licencia bancaria para operar en EEUU, la denominada licencia Branch, que otorga la Reserva Federal. Esta licencia era la última huella de la actividad financiera tras la segregación de todos los activos de la caja al banco (NCG Banco) realizada el año pasado, y no es transferible al banco, que seguirá operando en EEUU, al igual que en el resto de los países de América Latina y Europa.
La caja gallega avanzó en la reestructuración de sus órganos de gobierno con la vista puesta en su conversión en fundación de carácter especial. José Manuel Carballedo presidió este miércoles por vez primera el Consejo de Administración de Novacaixagalicia, que aprobó el nombramiento de Pedro Otero Espinar como máximo responsable de la gestión de la entidad tras la jubilación de Guillermo Brea.
En la reunión del consejo de este miércoles se informó también de la dimisión de Salvador Fernández Moreda, que había sido vicepresidente de la entidad, y se produjo la toma de posesión de Manuel F. Otero Echart en sustitución de Mauro Varela, ex copresidente de Novacaixagalicia.
Por último, el consejo de Novacaixagalicia aprobó el balance de la inversión social realizada durante el primer semestre del año, que incluye un gasto de 22 millones de euros en la promoción de los sectores productivo, cultural y socioasistencial.







