Berlín ha redoblado hoy las presiones sobre Mario Draghi, en la víspera de la reunión del consejo del BCE, para que no se exceda de su mandato de controlar la inflación. Pero Roma también ha salido al paso. El primer ministro italiano, Mario Monti, ha asegurado hoy que la licencia bancaria para el fondo de rescate permanente, que le otorgaría la capacidad para hacer frente a la crisis del euro, llegará «a su debido tiempo».
En una rueda de prensa en Finlandia junto al primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, Monti aseguró que conceder la licencia bancaria al Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) «ayudaría». «Esto ocurrirá a su debido tiempo», añadió.
Varias autoridades alemanes se han opuesto con fuerza en los últimos días a que el fondo de rescate permanente reciba esta licencia, que le permitiría acceder a recursos ilimitados en las subastas de liquidez celebradas por el Banco Central Europeo (BCE). En este sentido, Monti también ha confiado en que todos los miembros del BCE muestren el mismo respeto a la independencia de la institución europea que tienen los gobiernos.
Además, el primer ministro italiano incidió en que las palabras de la semana pasado del presidente del BCE en la que aseguraba que iba «hacer todo lo posible» para proteger al euro, fueron «interesantes, valientes y apropiadas».
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha asegurado este miércoles que el banco central alemán tiene «una voz más fuerte» en el BCE que la mayoría de sus homólogos del resto de países de la eurozona, al mismo tiempo que ha insistido en que el instituto emisor europeo debe esforzarse por mantener su independencia y no «sobrepasar su mandato» de garantizar la estabilidad de precios.







