Las operadoras móviles virtuales se han enzarzado en una guerra de precios, atizada por los cambios regulatorios del sector. Yoigo, MásMóvil o Happy Móvil han lanzado ofertas muy competitivas, aunque cuidado con la letra pequeña. Las asociaciones de consumidores están plantando cara a algunas de estas compañías porque en algunas ocasiones las tarifas son engañosas.
Dos cambios regulatorios están motivando esta guerra de precios. Por un lado, la bajada de los precios de terminación, que es el que se cobran entre las operadoras cuando una llamada se realiza a móviles de un competidor. A partir de julio de 2013, el precio bajará desde los 4 céntimos por minuto actuales hasta los 1,09 céntimos. Esa bajada hace que las llamadas con destino en otros operadores móviles sean mucho más baratas, casi al mismo coste que llamar a las redes fijas, de forma que los operadores tienen mucho más margen para reducir, a su vez, los precios.
Otra de las razones es la entrada en vigor de la portabilidad exprés, que permite cambiar de compañía en dos días y que lleva en vigor desde el pasado 1 de junio.
Uno de los ejemplos más llamativos y recientes es el de Más Móvil, que ha lanzado la Tarifa Cero, que no tiene obligación de permanencia, ni cuota de alta, ni consumo mínimo y permite realizar llamadas nacionales a cualquier número y a cualquier hora por cero céntimos el minuto y pagando sólo los 15 céntimos de euros de establecimiento de llamada. También incluye un bono de un gigabyte para navegar en Internet por nueve euros al mes.
Se trata de una oferta muy agresiva, pero la letra pequeña puede reducir las expectativas. La tarifa incluye una serie de restricciones que, según MásMóvil, están destinadas al uso fraudulento o inadecuado. Una de ellas es que si la media de duración semanal de las llamadas supera los seis minutos (el triple de la media del mercado), la compañía puede aplicar a las llamadas la tarifa base de ocho céntimos minuto y 15 céntimos de establecimiento. Aunque se podrá elegir otra tarifa o limitar el uso de la línea telefónica. Además, con la Tarifa Cero tampoco se podrán realizar llamadas superiores a los 60 minutos.
Unos días antes, Yoigo lanzó una tarifa que permite llamadas ilimitadas a fijos y móviles por 30 euros, sin establecimiento de llamada, también con muchas restricciones. No está permitido que el consumo mensual “cuadruplique la media del consumo mensual de los clientes de Yoigo que tengan contratada la Tarifa Infinita”. En cuento se supere el umbral, el grupo sueco podrá enviar un mensaje de texto al cliente, informándole del número de minutos que ha consumido y de que, a menos que se justifique el uso razonable del servicio, tras 100 minutos adicionales consumidos, las siguientes llamadas nacionales se tarificarán a 12 céntimos minutos y 15 céntimos de establecimiento de llamada.
Otra restricción es que solo es aplicable a un máximo de 300 números distintos al mes. Una vez superados las tarifas serán las mismas que en el anterior punto.
Ante esto, las asociaciones de consumidores ya han empezado a moverse. Tras una reclamación de FACUA, Simyo se ha visto obligada a rectificar las condiciones con las que publicitaba una de sus ofertas. Esta compañía ofertaba llamadas por 0 céntimos el minuto entre los usuarios de la compañía. La organización denunciaba que Simyo no aclaraba en sus anuncios difundidos en medios online que esos 0 céntimos (a los que hay que unir los 15 céntimos del establecimiento de llamada y sus impuestos) se limitaban a los 10 primeros minutos de cada llamada.
La telefonía móvil no pasa por su mejor momento en España. En marzo desaparecieron 162.124 líneas (el peor registro en lo que va de año), hasta un total de 58,17 millones. Pero en este escenario, los operadores virtuales resistieron e incluso ampliaron su cuota de mercado porque ganaron 111.580 líneas, más las 5.870 de Yoigo.







