Abertis advirtió hoy de que no habrá solución alguna para la crisis de las autopistas, algunas en riesgo de quiebra, si no se armonizan los peajes en las carreteras de todo el país.
En una rueda de prensa previa a la celebración de la junta de accionistas de la empresa, su presidente Salvador Alemany apostó hoy por una tarificación armónica de las infraestructuras y por que el Ministerio de Fomento tome la iniciativa para solucionar el problema de las autopistas radiales de Madrid. La concesionaria tiene participaciones en tres de estas carreteras (R-2, R-3 y R-5).
Además, también aseguró que el Gobierno no debe descartar ni la implantación de la Euroviñeta, por la que se grava en Europa el tráfico pesado, ni la tarificación de las vías de alta capacidad.
Tanto Alemany como el consejero delegado de la compañía, Francisco Reynes, coincidieron en que Administración, bancos y empresas concesionarias «deberán poner el hombro» para alcanzar una solución a los problemas económicos-financieros que presentan algunas autopistas de peaje en España, entre las que se encuentran las radiales de acceso de Madrid.
Alemany, que ha confirmado hoy que se mantendrá en la presidencia de Abertis, opina que las autopistas radiales de Madrid «sufren por la coyuntura económica y por su propio diseño». En este sentido, aconseja a Fomento que estudie la posible modificación de trazados, con prolongaciones y la mejora de las conexiones con la ciudad, con el fin de hacerlas más atractivas para los conductores.
Brisa no está a la venta
Los responsables de Abertis también se han referido a la participación del 15% que posee la empresa en Brisa. Alemany ha descartado su venta hasta que no recupere parte del terreno perdido en la Bolsa, a pesar de las fuertes minusvalías que le ha generado.
«Mientras esté a este valor no la venderemos», ha dicho el consejero delegado Francisco Reynés en la rueda de prensa anterior a la Junta de Accionistas que se celebra hoy en Barcelona. “Luego Dios dirá”, ha remachado el presidente Salvador Alemany.







