Negros nubarrones se ciernen sobre Bankia, que deberá hacer un esfuerzo considerable para poder mantener su independencia dentro del proceso de reestructuración. BFA, la matriz del banco, se enfrenta al pago hasta 2015 de 1.450 millones de euros por los intereses de las ayudas públicas recibidas, que se suman a los saneamientos del ladrillo exigidos por De Guindos.
El banco que preside Rodrigo Rato recibió 4.465 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) durante la primera ronda de ayudas, a través de preferentes que deberá devolver antes de 2015. Sin embargo, la única preocupación no es devolver el principal en sí mismo, sino pagar los intereses, crecientes anualmente. El primer año, del 7,75%, el segundo, del 7,90%, y al final del período ascenderán al 8,35%.
En 2011, la matriz de Bankia ya pagó 346 millones en concepto de intereses, y este año deberá desembolsar 352,7 millones más. Si no devuelve antes las ayudas públicas, el desembolso total sólo por los intereses ascenderá en 2015 a 1.450 millones de euros.
En vez de apostar por la inyección de capital directo, el Banco de España optó en la primera ronda de ayudas por preferentes a altos tipos de interés, aunque posteriormente se vio obligado a nacionalizar algunas entidades. En caso de que las cajas que recibieron el dinero del FROB no lo devuelvan, el supervisor convertiría los títulos en acciones.
El pago de intereses al FROB no es el menor de los problemas de Bankia. La entidad, en plena lucha interna entre Bancaja y Caja Madrid, sus dos principales socios, deberá realizar un fuerte saneamiento de sus activos inmobiliarios.
Bankia reconoció unas necesidades de de 5.070 millones de euros. Por una parte, 3.396 millones de euros de provisiones, de los que un 34%, 1.139 millones, ya se adelantaron con cargo a los resultados de 2011. De este modo, quedan pendientes 2.257 millones que deberán dotarse antes del 31 de diciembre. A estas provisiones, se suman 1.574 millones en concepto de ‘buffer’ o colchón de capital.
Estos saneamientos su unen a los 1.329 millones de euros de capital exigidos por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que se cubrirán con las operaciones de canje de preferentes.







