Iberdrola cerró 2011 con un beneficio neto de 2.804 millones, un 2,3% menos que en el ejercicio anterior por los menores extraordinarios y los saneamientos. La eléctrica mantendrá el dividendo en 0,3 euros.
En un hecho relevante remitido a la CNMV, la eléctrica subraya que los ingresos atípicos se han resentido en 133 millones tras la venta en 2010 de los activos de Guatemala y Connecticut. Mientras, los saneamientos que han penalizado los resultados y que la eléctrica cifra en 402 millones se corresponden a la revisión de las previsiones de utilización de la central de carbón de Longannet en Reino Unido, la actualización del plan de negocio de Gamesa y el coste de desarrollo de proyectos renovables finalmente desestimados.
Iberdrola también ha explicado que sus resultados han de «enmarcarse en un entorno operativo complejo», influido por «la debilidad de la demanda de electricidad», «unos precios de la energía crecientes» y «el efecto de las tensiones sufridas por los mercados de renta fija sobre los tipos de interés». De hecho, la compañía destaca que ha registrado durante el pasado ejercicio el mayor beneficio bruto de explotación (Ebitda) de su historia, al situarse en 7.650,5 millones, un 1,6% más que el año anterior. Iberdrola atribuye esta mejora al crecimiento del margen bruto (+3,3%, hasta 12.025,8 millones) y una mejora de la eficiencia del 1,7%.
El resultado financiero neto ha crecido un 17,5%, hasta 1.061,9 millones, mientras que la deuda financiera neta se situaba en 31.706 millones de euros a 31 de diciembre. Si se excluye el déficit de tarifa (2.991 millones), la deuda financiera neta ajustada sería de 28.715 millones. Iberdrola ha destacado que «el 80% de la deuda con vencimiento en 2012 se encuentra ya refinanciada».
La eléctrica reiteró hoy que mantiene sus perspectivas de crecimiento del Ebitda en el entorno del 5% para el periodo 2010-2012 y señaló que propondrá mantener el dividendo con cargo a los resultados de 2011 en 0,326 euros brutos por acción.







