CaixaBank, el banco cotizado de La Caixa, cerró el ejercicio 2011 con un beneficio neto de 1.185 millones de euros, un 12,8% menos que en 2010, tras realizar «importantes dotaciones y saneamientos», según ha anunciado la entidad.
Si se excluyen las operaciones extraordinarias, el beneficio ascendió a 1.053 millones, un descenso del 13,1%. Estas ganancias se produjeron a pesar de que el banco que preside Isidro Fainé registró unas dotaciones totales de 2.413 millones de euros, y otros saneamientos extraordinarios por 706 millones de euros. Además, el banco ha destacado que no se utilizó el fondo genérico para insolvencias, que permanece en los 1.835 millones.
CaixaBank reforzó su solvencia, con un core capital que se elevó en 3,6 puntos hasta alcanzar el 12,5%. la tasa de morosidad se situó en el 4,9%, por debajo de la media del 7,51% que alcanza ya el sector, gracias en parte, a la intensa actividad de recobro. La cobertura para esta Mora alcanzó el 60%, un 137% considerando las garantías hipotecarias.
La cartera de inmuebles de CaixaBank, derivada de las adjudicaciones durante la crisis, ascendió al cierre de diciembre a 1.140 millones de euros, con una cobertura del 36%. del total de la cartera, un 14% correspondía a suelo, con una cobertura del 60%.






