Las subidas de impuestos con las que ha arrancado el nuevo año también han alcanzado a los dividendos, cuyo importe neto será inferior después de que el Gobierno haya decidido gravar las rentas del ahorro del 19% al 21%. En este nuevo escenario, el cobro en acciones, en lugar de en efectivo se presenta como una opción atractiva.
Con el cobro en acciones, denominado ‘scrip dividend’ se aplaza la tributación del dividendo hasta el momento en que se decidan vender los títulos, y siempre y cuando se obtengan plusvalías en esta operación, mientras que en el cobro en efectivo en el importe cobrado ya se han deducido los impuestos.
Los dividendos de las acciones forman parte de la base imponible del ahorro y a partir del 1 de enero tributan al tipo fijo del 21% para los importes inferiores a los 6.000 euros (antes era del 19%), mientras que entre dicho importe y 24.000 euros, se eleva al 25%. Aquellos ahorradores que superen este umbral, deberán tributar al 27%. Las subidas afectan a todas las empresas por igual.
Bankinter ha sido la primera compañía en anunciar que el importe neto del dividendo que entregará el próximo 7 de enero no se corresponderá con el comunicado el pasado 23 de diciembre. En un hecho relevante remitido a la CNMV, el banco detalla que sus accionistas recibirán 0, 038 euros por título, en lugar de los 0,039 euros anunciados previamente.
Otro ejemplo. Gas Natural ha comunicado que distribuirá un dividendo de 0,3630 euros brutos, que con la nueva retención se quedará en los 0,287 euros frente a los 0,294 euros que habrían recibido sus accionistas con los anteriores gravámenes.
Dado que otros países atraviesan un proceso de desapalancamiento similar al de España, los analistas creen que estos gobiernos podrían adoptar medidas parecidas para aumentar los ingresos para atajar el déficit.
En acciones
El dividendo en acciones es muy popular en el sector bancario, en plena crisis internacional del sector. El pionero fue el Banco Santander, que ya en 2009 permitió a sus accionistas elegir entre cobrar en acciones o en efectivo. El éxito obtenido por la entidad que preside Emilio Botín ha provocado que la gran banca siga su ejemplo. Actualmente, además del Santander, ofrecen dividendo en acciones, siempre a elección del accionista, BBVA y CaixaBank, y el Banco Popular ya ha anunciado que su intención es utilizar este pago en títulos en dos de los cuatro dividendos anuales del próximo año.
Por el momento, lo cierto es que los accionistas han acogido con agrado el dividendo en acciones. En los últimos pagos, un 98,2% de los accionistas de CaixaBank optaron por los títulos en el primer dividendo tras la creación del banco, frente a un 91% de los de BBVA y un 86% de los de Banco Santander.
Pero cada vez son más las compañías que optan por esta opción, como Iberdrola.







