El nuevo Gobierno que preside Mariano Rajoy acaba de reconocer que el déficit público del país para 2011 estará muy por encima del esperado. Es decir, que será del 8% en vez del 6%. Las primeras reacciones de los analistas no dejan lugar a dudas: se avecinan recortes bestiales.
Tras el anuncio, el Gobierno ha anunciado la implantación de su primer ajuste presupuestario, que limitará el gasto del Estado en los primeros meses de 2012 e incluirá la congelación del salario de los funcionarios, aunque excluirá las pensiones, que subirán desde enero de en un 1%.







