La exposición problemática del sector financiero español a la actividad de promoción inmobiliaria asciende a 176.000 millones de euros, según figura en el Informe de Estabilidad Financiera publicado por el Banco de España. Los ‘activos tóxicos’, que engloban créditos dudosos, inmuebles adjudicados y activos normales bajo vigilancia, representan un 11,4% de la cartera crediticia y un 5,2% del activo consolidado.
El supervisor señala en este informe que en un momento de fuerte ajuste del sector inmobiliario, la exposición problemática que mantiene el sector bancario no se limita a los activos dudosos, sino que deben tomarse en cuenta los activos adjudicados y recibidos en pago de deudas, así como aquellos otros préstamos en situación normal, pero bajo vigilancia.
Pese a lo abultado de la cifra, l Banco de España señala que si se contabilizan las provisiones específicas y genéricas que aún mantienen las entidades, el ratio de cobertura de estos activos es del 33%, en línea con la normativa contable vigente. Los hombres de Miguel Ángel Fernández Ordóñez señalan además que, en el escenario base que utilizó la autoridad bancaria europea (EBA) en las pruebas de resistencia del pasado verano, esta cobertura sería más que suficiente para hacer frente a las pérdidas que se producirían.
Asimismo, el Banco de España también ha requerido a las entidades de crédito españolas la publicación de esta información detallada, que las entidades habrán de reflejar en sus cuentas anuales, así como en la información financiera intermedia que hagan pública.







