El consejo de administración de Bankia ha aprobado la nueva estructura organizativa de la entidad. El organigrama “está enfocado al negocio y a facilitar la toma de decisiones, la promoción del talento y la eficiencia”, según ha comunicado la entidad, que refuerza con este movimiento el papel de su consejero delegado, Francisco Verdú.
A partir de ahora Verdú asume competencias directas sobre la Dirección de Banca de Particulares, dirigida por Fernando Sobrini, la Dirección de Negocios Mayoristas, a cargo de Carlos Stilianopoulos, la Dirección General de Medios, con Pedro Vázquez al frente, la Dirección General Financiera y de Riesgos, cuyo director es Ildefonso Sánchez Barcoj, y la Dirección de Recursos Humanos, dirigida por Juan Chozas.
Además, se crea el Área de Eficiencia que, al igual que el Área de Calidad y la de Gestión de Inversiones, tendrá también dependencia directa del consejero delegado.
Una de las principales novedades de la estructura es la división del negocio en dos direcciones: Banca de Particulares, de la que dependen Red Minorista, Banca Privada, Marketing y Seguros y Gestión de Activos; y la correspondiente a Negocios Mayoristas, de la que pasan a depender Empresas, Mercado de Capitales, Tesorería y Bankia Bolsa.
Por otra parte, se refuerza la Dirección de Intervención, Contabilidad y Control de Gestión, que pasa a depender del presidente, Rodrigo Rato, una medida que “centraliza y homogeneiza la gestión de la información dentro de la entidad”.







