El sector de los ETF (más conocidos como fondos de inversión cotizados) se encuentra inmerso en un debate intenso desde que hace unas semanas la Autoridad Europea de Mercados Financieros (ESMA, por sus siglas en inglés) estudiase imponer una mayor regulación en torno a los mismos. La cuestión es la siguiente: ¿Son demasiado complejos para el inversor de a pie o no? Desde Lyxor, una de las mayores gestoras de ETF del mundo, y que pertenece al banco francés Société Générale, opinan que en ningún caso. «Los ETF son fáciles de entender, lo que los complica en algunos casos son los índices que replican», afirma uno de su responsables en Madrid, en donde la gestora se encontraba este martes de ‘roadshow’.
No obstante el debate dentro del sector se centra en la forma de operar de los mismos. La gran mayoría defiende que si un ETF -cuyo ‘modus operandi’ consiste en elaborar réplicas de un índice- basa su estrategia en la reproducción a través de la compra de acciones de todos los valores de ese índice (réplica física) no hay complicación alguna. El problema llega cuando un ETF lleva a cabo una estrategia consistente en conseguir el mismo comportamiento del índice a través de derivados y contratos swaps (réplica sintética). Pero la gente de Lyxor defiende que en ningún caso es un «producto sospechoso» y aboga porque «hay que entenderlos». Lo cual, repiten, no es difícil.
«La réplica sintética se utiliza porque es más eficiente, ya que no es lo mismo ‘trackear’ el Ibex 35 que un mercado de cientos de valores procedentes de decenas de países diferentes», aclaran los gestores dependientes del banco galo, que además defienden que en su caso la acusación general que se lanza contra algunos ETF afirmando que los utilizan sus propios bancos para deshacerse de los activos ilíquidos es mentira. Y en cuanto a los riesgos de contrapartida: «Tenemos los mismos límites de riesgo que cualquier otro fondo y estamos totalmente regulados».
Sin embargo, una gestora estadounidense, Fidelity Worldwide Investment, cree que los ETF sintéticos no buscan siempre el interés del inversor particular. Para Dan Hedley, responsable de política regulatoria de la gestora, un gran número de “ETF sintéticos parecen hechos a la medida para alimentar las estrategias de trading institucional más que para responder a las necesidades de los inversores particulares”, dijo en declaraciones a Financial News. Desde Lyxor contestan que sus inversores tienen acceso permanente a una información actualizada a través de su portal, y por tanto conocen lo que sucede al detalle.
Según algunos expertos, como los de Fundspeople.com, las diferencias pueden establecerse a ambas orillas del Atlántico; los ETF estadounidenses son claros partidarios de la réplica física, mientras que los europeos se decantan por el modelo sintético. En Lyxor aclaran que cada modelo tiene sus ventajas, pero que no se debe demonizar al que opera con derivados y ponen como ejemplo que en sus fondos cotizados, liquida diariamente sus swaps de manera que se elimina todo lo posible ese riesgo excepto el que se pueda dar en el día.
Los fondos cotizados han tenido un éxito espectacular en los últimos años. En la actualidad, el patrimonio en estos productos supera el billón y medio de dólares en el mundo, con una oferta de más de 4.000 productos. Las entidades han ido aumentando el número y naturaleza de estos vehículos de inversión, que han dado lugar a multitud de siglas, como los ETN, ETC o ETI, con exposición no sólo a índices de activos financieros, sino a otros activos como las materias primas.







