El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ha intentando lanzar un mensaje de calma a los mercados al defender que los cambios en el fondo de rescate europeo necesarios para permitirle la compra de deuda en los mercados secundarios y conceder préstamos a países en apuros estarán listos «en semanas, no meses». Además, ha reiterado el compromiso de la CE de presentar en otoño un informe sobre la viabilidad de los eurobonos.
Los contactos con los gobiernos europeos se mantienen y los trabajos a nivel técnico prosiguen con el objetivo de que los «complejos» detalles del acuerdo (cerrado por los líderes del euro el pasado 21 de julio( estén listos y sean ratificados por los parlamentos nacionales en septiembre.
En palabras de Rehn, hubiera sido «imposible» tener un acuerdo listo para su aplicación al día siguiente de la cumbre del euro porque hay que cumplir estos procesos. «Es un precio aceptable a pagar en democracia», ha ironizado.
«Es cuestión de semanas, no de meses», ha recalcado el comisario, después de recordar su papel a las capitales, para que aceleren los trámites de ratificación del acuerdo cuando estos trabajos concluyan. «Espero que todos los Estados miembros de la zona euro hagan lo que se espera de ellos para cumplir e implementar lo que se espera de ellos», ha precisado.







