El Tesoro Público ha colocado 2.996,65 millones de euros en bonos a tres y cinco años, el máximo previsto, aunque se ha visto obligado a pagar unos tipos más altos que en la anterior colocación de este tipo, hasta el punto de que en los bonos a cinco años la rentabilidad ha sido la más alta desde 2002.
En concreto, el Tesoro ha colocado 1.500 millones de euros en la emisión de bonos a tres años a un tipo del 4,320%, superior al 4,051% de la subasta anterior. La demanda de los inversores alcanzó los 3.440 millones de euros.
En la subasta a cinco años el importe adjudicado ha ascendido a 1.496,65 millones de euros con una rentabilidad del 4,891%, frente al 4,244% de la última emisión de este tipo de papel. Como en el caso anterior, la demanda ha sido muy fuerte, con peticiones de 4.271 millones de euros. La prima de riesgo de la deuda española, medida por el diferencial del bono a diez años español y su homólogo alemán, alcanzaba hoy los 280 puntos.







