El Gobierno logrará salvar este jueves el decreto de recapitalización de las cajas de ahorros sólo gracias al apoyo de CiU, después de que otro de los tradicionales socios económicos del Gobierno, el PNV, haya descartado dar su visto bueno al nuevo texto. Los nacionalistas vascos habían pedido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su apoyo firme a una fusión total de BBK, Kutxa y Vital.
Sin embargo, hoy Zapatero se ha limitado a señalar en la sesión de control del Congreso que corresponde a las propias entidades y al Banco de España decidir si es conveniente o no una fusión, al mismo tiempo que ha destacado “la buena salud” de las tres cajas vascas. Esta respuesta, dirigida al portavoz del PNV en la Cámara Baja, Josu Erkoreka, no era la que buscaban los nacionalistas vascos. Por ello, según han señalado fuentes del partido a EL BOLETÍN, a 24 horas de que el Congreso vote el nuevo decreto, “está prácticamente descartado” el apoyo del PNV. La integración de las cajas vascas se ha convertido en punto de disputa entre los nacionalistas y el gobierno de coalición vasco de Patxi López, ya que tanto populares como socialistas prefieren un SIP que mantenga los actuales órganos de poder de las cajas, que superan los mínimos de solvencia.
El apoyo del PNV al decreto de las cajas no era indispensable para el Gobierno, que cuenta con los dos votos de Coalición Canaria, y especialmente con los diez de CiU. Sin embargo, dado que la reforma va encaminada a devolver la confianza de los mercados internacionales, algunos expertos habían pedido que hubiese la mayor unidad posible en la aprobación. Finalmente ha sido todo lo contrario, especialmente en el ámbito autonómico. De hecho, la Xunta gallega ha llegado a insinuar un trato a favor de Cataluña a cambio de los votos de CiU.
El argumento es que la normativa discrimina a la Novacaixagalicia frente a Catalunya Caixa, que se ha asegurado ayudas del antiguo FROB, esquivando por el momento la nacionalización. El mismo día que el consejo de ministros aprobó la reforma del fondo de rescate, la caja gallega envió al BdE una solicitud de ayudas por valor de 500 millones con las condiciones hasta entonces vigentes, a ejemplo de Catalunya Caixa, pero su petición fue denegada.
En medio de esta polémica entre Cataluña y Galicia, hoy el ABC ha publicado que La Caixa analiza la compra de parte de la red de oficinas que Novacaixagalicia posee en el noroeste del país. Ocho directivos de la caja catalana viajarían hoy para inspeccionarlas.
Tampoco se espera que el principal partido de la oposición, el PP, apoye este decreto. En contra de lo ocurrido hace un año, cuando Rajoy y Zapatero comparecieron juntos para explicar la reforma de la Ley de Cajas (Lorca), ahora los populares vinculan su aprobación a que el Gobierno le garantice que aceptará que aquellas que necesiten captar capital puedan hacerlo a través de instrumentos que no sean necesariamente acciones, procedimiento que implicaría la ‘nacionalización’ de las entidades con la entrada del FROB.







