Más problemas para las cajas de ahorros. Las dudas que han resurgido sobre la deuda portuguesa enrarecen aún más unos mercados a los que las entidades necesitan acceder cuanto antes si no quieren pasar a ser nacionalizadas. Hoy se han reactivado los temores sobre la posibilidad de un rescate al país vecino, llevando el interés de los bonos portugueses a diez años por encima del 7,4%, el mayor coste de financiación del Tesoro luso desde su entrada en el euro.
Este escenario de presión se reflejaba en La Caixa, cuyos ‘credit default swaps’ (CDS) eran los que más subían según los datos de CMA Datavision. La prima de riesgo de la caja catalana ascendía 17,72 puntos básicos (casi un 7%) hasta los 274,12 puntos. Se trata de la segunda subida consecutiva de los CDS de la entidad presidida por Isidro Fainé, una tendencia que se produce después de que la caja, que se encuentra en pleno proceso de reconversión en banco, haya colocado una emisión de 2.000 millones en cédulas hipotecarias a cinco años.
Los títulos emitidos han generado una demanda superior a los 2.500 millones de euros procedente de un total de 110 inversores de todo el mundo. La emisión, que ha tenido lugar tras un road show en Londres, París, Frankfurt y Madrid para explicar las cuentas anuales de 2010 y el futuro modelo del grupo, ha obtenido una muy buena respuesta entre los inversores internacionales, que han generado el 78% del total de la demanda, según la entidad catalana.
El precio de la emisión, que se ha fijado en 220 puntos básicos sobre el ‘midswap’, es algo superior al que pagó recientemente el BBVA en una emisión similar, pero más bajo que el desembolsado por el Sabadell. La entidad presidida por Josep Oliú pagó a principios de mes 260 puntos sobre el tipo de referencia en una colocación de 1.200 millones en cédulas a dos años
Junto al éxito en la colocación, las acciones de Criteria retrocedían hoy tan sólo un 1,36% a media sesión, un comportamiento mejor que el del Ibex. Estos títulos acumulan una subida del 12% desde el 27 de enero, cuando La Caixa hizo oficial su decisión de traspasar su negocio bancario al holding, que a partir de julio comenzará a denominarse CaixaBank. Las dudas que planean en el mercado sobre el sector de las cajas de ahorros por su reconversión en bancos no afectan a la compañía, que en lo que va de año ha subido un 25%.
Las cajas preparan sus salidas a Bolsa
Mientras las acciones de Criteria resisten en Bolsa, otros grupos de cajas preparan ya su desembarco al mercado. Es el caso del Banco Financiero y de Ahorros (BFA). El SIP liderado por Caja Madrid y Bancaja podría debutar en el parqué tan pronto como en junio, según publicaba hoy El Mundo, que citaba fuentes financieras. El grupo podría ingresar en esta operación unos 3.000 millones de euros, repartidos al 50% entre inversores particulares e institucionales.
Un portavoz oficial de la entidad, consultado por EL BOLETÍN, no ha querido confirmar ni las cifras ni la la fecha. BFA, con un total de activos de 328.000 millones de euros, contaba a finales de 2010 con un core capital del 7%, lejos de los mínimos requeridos. También prepara su salida a Bolsa Banca Cívica, que anunció esta misma semana que sacará al mercado entre un 25% y un 40% de su banco, que estaría valorado en libros en unos 3.500 millones de euros.
Las cajas aceleran su reconversión ante los nuevos requisitos de solvencia del Gobierno, que presumiblemente serán anunciados oficialmente la próxima semana. No obstante, ya se conocen muchos detalles. Según una carta enviada por la ministra Salgado a la CECA, el requisito mínimo de capital básico se situará en el 8% con carácter general, y “será del 10% para aquellas entidades de crédito que no coticen o no tengan una presencia en su capital de al menos el 20% de inversores privados, y que además hayan presentado durante el trimestre anterior una dependencia media superior al 20% de su crédito a la clientela en financiación mayorista neta de activos líquidos”.
Salgado considera que esto último se justifica dada la importancia de que este tipo de entidades mantengan confianza plena de sus inversores a la hora de acceder a financiación mayorista incluso en circunstancias adversas.
Los elementos que van a incluirse dentro del concepto de capital principal serán “capital, reservas, primas de emisión, intereses minoritarios; más los instrumentos suscritos por el FROB y transitoriamente instrumentos obligatoriamente convertibles en acciones; y, minorados por resultados negativos y pérdidas, activos inmateriales y ajustes por valoración”.
Respuesta de la patronal de cajas
La respuesta al Gobierno de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) no se ha hecho esperar. La patronal de cajas señala que las entidades “cumplen, en la inmensa mayoría de los casos, con el requisito de solvencia” y ha mostrado su intención de “colaborar con las autoridades económicas y financieras en la mejora de esta ratio”.
Por esta razón, las cajas y la CECA van a seguir trabajando con el Ministerio de Economía y Hacienda en la elaboración del diseño final del Plan para el reforzamiento del sector financiero, con el fin de lograr, entre otras cuestiones, “una mayor claridad en la definición del capital que se exigirá a las entidades financieras para reforzar su solvencia y plazos de realización, así como en la mayor concreción respecto del concepto de financiación en los mercados mayoristas”.
Además, la patronal presidida por Isidro Fainé recuerda que “el esfuerzo que se pide a las cajas en materia de solvencia es tan alto que sitúa ese nivel por encima del alcanzado por muchas de las entidades europeas”; de tal manera que, “de aplicarse los mismos requerimientos que los que se han esbozado para las entidades financieras de nuestro país, un gran número se encontrarían lejos de cumplir esas exigencias”.
A las quejas de la patronal se suma el rechazo de la oposición. Hoy mismo, el secretario de Economía y Empleo del PP, Álvaro Nadal, ha asegurado que el primer partido de la oposición “es contrario y se opone” al planteamiento de reforma financiera que está desarrollando el Gobierno porque es “claramente discriminatorio” al implicar una “nacionalización” de las cajas de ahorros que situará al sector financiero español “en desventaja” con el resto de Europa y restringirá el crédito.
En una rueda de prensa en el Congreso, Nadal ha asegurado que la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, no quiere abrir un “proceso de negociación” ni ser “flexible” en su posición, que ha pasado de un plan de saneamiento de las entidades, que ya estaba muy avanzado en algunos casos, a otro de “capitalización puro y duro” que en ningún caso logrará elevar el crédito para reactivar la economía y crear empleo.
Además, a juicio del PP, el plazo hasta septiembre dado a las entidades para captar financiación deja “muy poco margen” a las entidades para captar capital privado y, además, “no hay muchos compradores”. “¿Quién está dispuesto, sobre todo en verano, a comprar toda esa inundación de títulos de las cajas españolas?”, se ha preguntado. En cualquier caso, los ‘populares’ mantendrán la puerta abierta por si el Gobierno rectifica.
El nuevo plan del Gobierno no ha pasado tampoco desapercibido en la prensa internacional. Para ‘The Economist’, España “ha pasado del lado de los héroes al de los ceros”, ya que el sistema financiero español se ha convertido en “una fuente de preocupación mayor que la de cualquier otro país”, debido a la conexión entre las necesidades de capital de la banca y las finanzas públicas.
La revista recuerda en su último número que el sistema de provisiones del Banco de España permitió al sector financiero resistir al primer embate de la crisis financiera internacional, lo que despertó la admiración entre otros, del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), creado por los miembros del G-20. Sin embargo, no ha logrado evitar las necesidades de recapitalización de las entidades, y ahora las cajas de ahorros deben someterse a “un montón de auditorías” si quieren captar la inversión privada.
Moody’s alerta de nuevo sobre las titulizaciones hipotecarias de las cajas
A la espera de que el Ejecutivo publique el texto definitivo, el cerco sobre las cajas continúa cerrándose. La agencia de calificación Moody’s ha decidido poner en vigilancia de cara a una posible rebaja 12 emisiones de titulizaciones hipotecarias (RMBS) realizadas por bancos y cajas de ahorros españoles, después de haber observado “un comportamiento peor de lo esperado de los colaterales que respaldan estos títulos”. En menos de seis meses la agencia tomará una decisión definitiva.
Según considera Moody’s, “la mejora de los créditos no es suficiente para absorber las futuras pérdidas en las respectivas carteras”, por lo que ha decidido dejar bajo vigilancia los ratings de estos RMBS, emitidos en su mayoría por cajas de ahorros, aunque se incluyen algunas emisiones de bancos. Entre los títulos a los que podría rebajarse el rating se encuentra ‘Hipocat 11’ de Caixa Catalunya, en la que una gran parte de los créditos que sirven de colateral tenían un ‘loan to value’ (LTV) superior al 80%, es decir, hipotecas concedidas por más del 80% del valor de tasación.
Además, aproximadamente un tercio de estos préstamos estaban concedidos a inmigrantes, y acumulan unos fallidos de un 14,15% sobre la cartera original. En los últimos meses han aflorado diversas rebajas de rating sobre titulizaciones hipotecarias, que han añadido aún más presión a las cajas de ahorros, en pleno proceso de reestructuración. De hecho, el pasado mes de diciembre, Moody’s ya había rebajado el rating a ‘Hipocat 9’ e ‘Hipocat 10’, otras dos titulizaciones de Caixa Catalunya.
La diferencia entre las cédulas hipotecarias, unas de las emisiones más seguras del mercado, y los RMBS radica en que, en los primeros, los bancos o cajas que realizan estos préstamos y los ‘empaquetan’ dentro de cédulas mantienen los créditos en sus balances. En los RMBS la cartera pasa al fondo de titulización, lo que da más riesgos a los inversores. El pago de los intereses de los bonos de titulización, respaldados por hipotecas, depende del cobro de las cuotas hipotecarias, por lo que el incremento de la mora es el principal riesgo para los inversores. Si se superan los ratios de mora establecidos, dejan de cobrar los bonos por orden, de menor a mayor calidad.
La banca española tiene 146.900 millones de euros en RMBS, según los cálculos de la agencia de rating Moody’s, que cubre 218 transacciones en España de este tipo. La previsión de Moody’s para el conjunto del mercado español de RMBS permanece “negativa” desde julio de 2010. Al mismo tiempo que las agencias de rating alertan sobre estas titulizaciones, el Banco Central Europeo (BCE) ha comenzado a vigilarlas de cerca. La institución solicitará información individualizada de los préstamos que respaldan los valores apoyados por activos como los RMBS (emisiones fuera de balance), una medida que viene a endurecer los requisitos para aceptar estas titulizaciones en las subastas de liquidez, que siguen siendo uno de los principales medios de financiación de las cajas.
Las advertencias de Moody’s sobre los ratings de los RMBS también están condicionados por las perspectivas que la agencia mantiene sobre la economía española. Moody’s considera que en 2011 el PIB crecerá por debajo del 1%, mientras que los precios de las viviendas continuarán cayendo con picos de hasta el 20%. El paro estará por encima del 19%.
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Las dudas sobre el euro complican el futuro de las cajas
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