Las dificultades del Tesoro para colocar deuda a largo plazo en las últimas subastas hacen prever un 2011 complicado ante los vencimientos de deuda que tiene que afrontar. La mayoría de ellos entre abril y octubre. Según expertos consultados por la publicación ‘Tendencias’, de Carlos Díaz Güell, la necesidad de financiación podría deparar nuevas subastas con elevados intereses ante la presión del mercado.
Además, los especuladores se han encargado de advertir que España no será solvente siempre. Según apuntan algunas fuentes financieras, los mercados bursátiles podrían mantener su comportamiento errático más tiempo del esperado, lo que acarrearía mayores problemas de financiación de la economía española. Esta amenaza hace saltar las alarmas ante los vencimientos de deuda del Tesoro español: Un total de 145.000 millones de euros, de los cuales más de la mitad tendrán lugar entre abril y octubre, según señala el último número de ‘Tendencias’.
En este contexto, el lobby financiero ha ‘enviado’ a los bancos de inversión a Bruselas para que analicen el ambiente que se respira en la capital europea antes del cierre del año. Estos emisarios, tras mantener una serie de intensos encuentros con autoridades de la eurozona y think tanks en esa ciudad, han remitido a los fondos de alto riesgo informes con un mensaje claro: se mantiene la inestabilidad y, por tanto, todavía existe la posibilidad de hacer negocios.
Díaz Güell hace notar que entre Italia, España, Portugal y Bélgica, el volumen de refinanciaciones de deuda del Estado para el próximo año asciende a 610.000 millones de euros, de los que un 33% se aglutinan en el primer trimestre del ejercicio. En el caso de España, apunta que el reparto trimestral es bastante homogéneo con una media de 38.000 millones de euros; en el portugués y belga, la concentración sí es mayor en los primeros meses de 2011.
Por otro lado, durante el mes de noviembre, según señala ‘Tendencias’, las entidades financieras volvieron a reducir su apelación al Banco Central Europeo (BCE), reduciendo la deuda neta en 7.000 millones de euros hasta los 61.000, una cifra no alcanzada desde enero de 2009. Los analistas creen que es una buena señal al reducir la dependencia del BCE.
Jean-Claude Trichet, presidente del BCE, ha vuelto a insistir en que la solución de la eurozona pasa por realizar esfuerzos individuales para lograr un mayor consenso regional. Sin embargo, cada vez más ‘actores’ dudan que ese sea el camino de salida de esta crisis de deuda. El último en dar su opinión ha sido Pimco, uno de los fondos de inversión más influyentes del mundo. En declaraciones a Die Welt, señala que Portugal, Grecia e Irlanda deberían abandonar el euro.







