El Banco Santander considera necesario adelantar la reforma de las pensiones y retrasar la edad de jubilación a los 67 años para enviar a los inversores una señal clara de compromiso del Gobierno con la estabilidad de las finanzas públicas y calmar así a los mercados.
Según publica Europa Press, que cita un informe de la entidad presidida por Emilio Botín, el banco también incide en la necesidad de acelerar el proceso de fusiones entre las cajas de ahorros y cumplir de este modo el límite anunciado por el Banco de España (BdE), de forma que antes de finalizar el año todo los nuevos grupos sean operativos.







