Rodrigo Rato comienza a dar los primeros pasos para la privatización de Caja Madrid después de reunirse hace apenas una semana con analistas e inversores internacionales en Londres. La ‘fusión fría’ liderada por la entidad madrileña y Bancaja, y en la que entran otras cinco cajas de menor tamaño (Ávila, Segovia, Rioja, Laietana e Insular de Canarias), apunta hacia la creación de un banco que podría emitir acciones.
La conversión de las cajas en bancos controlados por unas fundaciones encargadas de canalizar la obra social gana enteros para convertirse en la opción elegida por la entidad presidida por Rodrigo Rato para acceder al mercado de capitales, en detrimento del sistema de cuotas participativas con derechos políticos, la otra opción que permitirá la nueva Ley de Cajas que prepara el Gobierno con el apoyo de la oposición.
De hecho, según la propia Caja Madrid, la alianza mediante el SIP es un un “proceso de integración irreversible que dará lugar a una sociedad anónima con estatuto de banco”, por lo que la salida a Bolsa directamente mediante acciones será una de las opciones contempladas.
El pasado 22 de junio, representantes de las siete cajas en liza se reunieron en Londres con analistas e inversores internacionales para explicar el proceso de integración, lo que ha alimentado las sospechas de que éste será el camino tomado finalmente por la entidad liderada por Rodrigo Rato.
No obstante, un portavoz de Caja Madrid ha señalado a EL BOLETÍN que aún es “prematuro adelantar cuál será el modelo elegido” por el nuevo SIP para capitalizarse, por lo que no se descarta aún la emisión de cuotas participativas con derechos políticos. Por el momento, según estas fuentes, “se está creando la trama” sobre la que se sostendrá la ‘fusión fría’, que según el contrato, tendrá una permanencia mínima de 15 años.
En la presentación a analistas, según el documento remitido por las cajas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), se señalaba que los Sistemas Institucionales de Protección (SIP), aunque nuevos en España, son más comunes en el resto de Europa. Así, una de las entidades que ya eligió este camino en su momento es el banco francés Crédit Agricole, hoy cotizado en el CAC de París.
La reconversión de las cajas en bancos controlados por fundaciones, encargadas también de gestionar la obra social, financiada a través de los dividendos, fue el modelo utilizado en Italia a mediados de los 90 para reconvertir el sector. Sin embargo, en España la nueva legislación que se prepara otorgará “trajes a la medida” para cada caja.
Mientras se dirime el camino tomado por la nueva entidad, la mayor de España por activos gestionados, los presidentes de las siete cajas involucradas, incluidos Rodrigo Rato y José Luis Olivas, se han reunido hoy con carácter privado con Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana. La entidad resultante tendrá la sede social en Valencia.
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