A falta de una semana exacta para que se desvele el futuro de Vivo, el consejo de Portugal Telecom ha endurecido aún más su discurso contra Telefónica. Hasta ahora la operadora portuguesa había preferido no pronunciarse sobre la posibilidad de que la española votara o no en su junta de accionistas, pero hoy el presidente de PT, Henrique Granadeiro, ha afirmado que habría un conflicto de intereses si se permitiera opinar a Telefónica sobre su propia oferta de compra de Vivo.
La decisión la tomará el presidente de la junta de accionistas de Portugal Telecom, António Menezes Cordeiro, profesor de Universidad y abogado. Es suya la potestad de decidir qué se vota en la asamblea y también quién lo hace, dos decisiones clave en el triunfo o fracaso de la oferta presentada por Telefónica.
Todavía es una incógnita si la compañía que preside César Alierta podrá votar con su 10% del capital de PT. De hecho, Telefónica podría haber puesto en marcha una nueva estrategia. Según asegura la agencia Europa Press, que cita a fuentes conocedoras de la operación, la española habría vendido aproximadamente el 8% de Portugal Telecom en varios bloques a otros accionistas de la compañía.







