La cadena de supermercados británica Tesco ha retirado los productos de Unilever, que exige subir los precios de sus artículos por la caída de la libra. Los británicos están empezando a notar los primeros efectos Brexit en la vida cotidiana: algunos de los productos alimenticios más populares del país están empezando a escasear en las estanterías de los supermercados como consecuencia de la depreciación de la libra. La situación ha sido desencadenada por la batalla abierta entre el fabricante Unilever y la cadena minorista Tesco, que no se ponen de acuerdo sobre quien debe asumir el impacto de la caída de la divisa británica.
Unilever, compañía que engloba marcas como la mayonesa Helmman’s o los helados Ben & Jerry’s, quiere elevar el precio de sus productos a los supermercados, alegando que buena parte de ellos se producen en el extranjero y le están saliendo más caros con el cambio de divisa. Pero Tesco, la mayor cadena de supermercados del país, se niega a ello y ha retirado sus productos de su web y de sus tiendas.
La guerra de precios entre estos dos gigantes de la alimentación y el consumo ya ha sido bautizada como ‘la crisis de Marmitade’, en referencia a este producto a base de levadura muy común en los desayunos en Reino Unido y que ahora se ha evaporado en las estanterías de Tesco.
Algunos acusan a Unilever de utilizar el Brexit para encarecer sus artículos, pues muchos de sus productos se fabrican en el propio Reino Unido y no sufren la pérdida de valor de la divisa. Incluso los hay que acusan a la compañía de “chantajear al Brexit”, como titula el tabloide eurófobo Daily Mail, mientras que varios diputados conservadores han llamado al boicot a la marca en las redes, animando a la compra de otros productos.
La libra ha perdido alrededor de un 17% de su valor frente al euro desde la celebración del referéndum el pasado 23 de junio.







