Schaüble se agarra a la idea de una tasa Tobin global

Wolfang Schaüble, ministro de finanzas alemán
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El ministro alemán pretende convencer a países de la OCDE de la aplicación de una tasa financiera que no ha calado en la UE. El ministro de finanzas alemán, Wolfang Schaüble, pretende conseguir en el mundo lo que no ha conseguido en casa: Aplicar la tasa Tobin. Desde 2011 se habla de este impuesto a las transacciones financiera, sobre todo dentro de la Unión Europea, pero las infructuosas negociaciones durante estos cinco años han imposibilitado su aplicación. Es más, ante la división de opiniones dentro de la Unión, Schaüble y algunos de sus homólogos europeos han promovido durante bastante tiempo el impuesto a escala reducida en 10 países, liderados por Francia y Alemania.
 
Este es uno de los anhelos de varios países de la Unión Europea, que aún mantienen esperanzas en poder aplicarlo. Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y España son los diez países que se mantienen en la mesa de negociaciones para establecer un acuerdo regional sobre esa tasa. Para resultar satisfactorias esas negociaciones se requiere el consenso de nueve de sus miembros.
 
No obstante, Schaüble asegura que para que la tasa Tobin tenga efecto debe aplicarse en el entorno global, no solo en una parcela geográfica. Una línea argumental que casa con la de George Osborne, el ministro de finanzas británico, que aseguró en su momento que el “consenso internacional necesario para implementar un impuesto de este tipo a nivel mundial no existe”.
 
Aun así, el ministro de finanzas alemán trata de variar el parecer de los Estados. Este pasado fin de semana aseguró, en la Cumbre de Bratislava, que intentará sumar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a la ‘causa Tobin’, alegando que el impuesto a las transacciones no funcionará “si tus vecinos no hacen lo mismo que tú”. Una idea que quedó más clara cuando reconoció que “esto requiere una regulación global». Por eso intensificará sus reuniones con Estados miembro de la OCDE, a quienes ha visto “muy receptivos”.
 
Una opinión considerablemente diferente a la de Hans Joerg Schelling, el ministro de finanzas austriaco, quien augura que Estados Unidos o Japón no querrían entrar en ese hipotético acuerdo por la tasa Tobin.