Finanzas

Un alto cargo de Deutsche Bank pide suspender los bonus por segundo año consecutivo

Sede del Deutsche Bank

El responsable de reavivar el polémico debate es uno de los diez hombres más fuertes de Deutsche Bank y cuenta con derechos para el cobro de hasta 5,9 millones en bonus. El debate sobre los bonus de los banqueros vuelve a estar sobre la mesa. Y lo ha reabierto un banquero. Más concretamente, uno de los diez hombres más poderosos de Deutsche Bank, la entidad alemana epicentro de los más recientes temblores en la industria financiera europea que ya el año pasado puso coto a estos pagos extra.
 
“Está claro que si no pagamos dividendo a nuestros accionistas, entonces nuestro propio bonus debe ser puesto en debate también”, ha dicho Christian Sewing, director de las unidades de banca privada y comercial de Deutsche Bank y uno de los únicos diez miembros del consejo de administración de la entidad. El alto cargo ha defendido en una entrevista para el diario alemán Bild que al menos debería debatirse el “recorte” de estas primas al sueldo.
 
La sugerencia no es baladí, pues el propio Sewing tiene reconocidos derechos para el cobro de bonus por hasta 5,9 millones de euros en el presente ejercicio y en función de las cifras que logren tanto sus unidades de negocio como el conjunto del banco. Una cifra más que destacable si se considera que su salario para el año se queda en 2,4 millones de euros, según cifras facilitadas por Deutsche Bank el pasado mes de marzo.
 
Dentro de la entidad alemana, como es habitual, la mayor cantidad por bonus se le atribuye a su consejero delegado, John Cyran. El responsable de una larga cadena de desinversiones en activos de riesgo no estratégicos y de despidos en sus respectivas unidades especializadas o geográficas tiene la puerta abierta al cobro de hasta 12,5 millones de euros en extras. Eso sí, solo sobre el papel, pues ya el año pasado se acordó que ningún alto cargo del germano pudiese percibir más de 9,85 millones de euros al término de este 2016.
 
Más allá de esta limitación, lo que ahora ha planteado Sewing es que ahonde en su restricción por segundo año consecutivo. Y es que, aunque Deutsche Bank defiende no necesitar ampliaciones de capital ni otras prácticas para reforzar su balance, lo cierto es que muchas previsiones de expertos apuntan que este año la entidad alemana volverá a incurrir en pérdidas. En 2015 ya ocurrió esto por primera vez desde el ejercicio 2008.
 
El consejero delegado de la entidad defiende que “los reguladores no ven necesidad alguna para reforzar capital de inmediato” y esgrime que están “en la senda” para alcanzar un capital de máxima calidad de primer nivel, lo que implica al menos un 12,5% para finales del ejercicio 2018. No obstante, la presión de los costes por indemnización al personal que ha sido despedido con el objetivo de conseguir una mayor rentabilidad a largo plazo y las habituales provisiones ante multas y litigios judiciales amenazan la consecución de estos planes en el más corto plazo y ponen en entredicho, como apunta Sewing, el reparto de bonus.
 
Ya dentro de sus competencias y en la misma entrevista con el rotativo alemán, el director de la unidad comercial de Deutsche Bank ha explicado que la entidad no tiene intención alguna de repercutir en sus clientes el actual entorno de tipos de interés negativos. Una opción por la que se ha decantado incluso si otros bancos comenzaran a cobrar intereses por los depósitos de sus clientes en el ámbito de la Eurozona.

Más información

La política exterior y comercial del presidente de EEUU combina aranceles globales, presión militar y un giro en las alianzas tradicionales.
El capital internacional regresa a los emergentes en busca de crecimiento, pero se concentra solo en países con estabilidad y peso en las cadenas globales.
Oxfam Intermón alerta de que el aumento del patrimonio de las grandes fortunas multiplica la desigualdad mientras los salarios pierden poder adquisitivo.

Lo más Visto