El presidente de la AIReF, José Luis Escrivá, cree que la cifra es “manejable”, pero “conviene que exista un plan de ejecución”. El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), José Luis Escrivá, ha advertido que a pesar de que el proceso de consolidación fiscal cuenta con “vientos de cola”, España presenta un déficit estructural de un 2% del PIB, unos 20.000 millones de euros, del que dos tercios aproximadamente se corresponde a la Seguridad Social.
Durante su intervención en un curso de verano de la UIMP organizado por APIE y patrocinado por BBVA, Escrivá ha explicado que la economía española “no estaba lo suficientemente preparada” para desenvolverse en la unión monetaria como se demostró cuando ésta fue sometida a estrés. España estaba en muchos aspectos en una situación “frágil y débil”, pero además dentro de una eurozona que demostró ser “más imperfecta de lo pensado”. Asimismo la gestión de la crisis se hizo obviando estas debilidades estructurales que se manifestaban.
El economista identifica tres debilidades fundamentales. En primer lugar, la retroalimentación del riesgo bancario y el riesgo soberano. En segundo, la prociclicidad de las cuentas públicas españolas, después de que se pasara de un superávit del 2% a un déficit del 11%, y de un 35% de deuda pública a un 100%.
De estos 65 puntos de incremento de la deuda pública durante la crisis, al menos 25 se debieron sólo a las debilidades estructurales, ha explicado Escrivá, que considera que se necesitan reglas fiscales eficaces para estabilización. En ese sentido, ha criticado que la regla de gasto, por ejemplo, no se cumple y se ha convertido en una regla “inútil” después de que la hayan incumplido tanto el Estado como las comunidades autónomas. “Si dejamos de cumplir las reglas que nos hemos dado nosotros mismos se pierde credibilidad”, se ha lamentado.
Por último, Escrivá se ha referido a problemas genuinos de diseño en el proceso presupuestario y de las instituciones fiscales, muy enfocados en el “corto plazo” y con falta de transparencia.
AIReF considera que la recuperación económica continuará facilitando el proceso de consolidación fiscal. Aun así, su modelo estima que existe un déficit estructural de alrededor del 2% del PIB (unos 20.000 millones de euros), situación que se alcanzará en 2019. Según los cálculos de Escrivá, dos tercios de este déficit se encuentra en la Seguridad Social debido al envejecimiento de la población, mientras que casi un 40% corresponde a las comunidades autónomas, debido fundamentalmente al gasto en educación y en sanidad.
No obstante, el economista ha reflexionado que la cifra es “manejable” y hay diferentes formas de hacerlo, aunque para ello “conviene que exista un plan de ejecución”.
El presidente de AIReF se ha referido también al “déficit de credibilidad” que tiene España respecto a países como Bélgica (con una deuda también del 100% del PIB) o incluso Italia, que responde al hecho de que el país no ha logrado convencer a los mercados de que llegado el momento logrará un superávit primario suficiente para estabilizar la deuda. De acuerdo con sus cálculos, España podría ahorrarse unos 10.000 millones en intereses si se situase en el nivel de Bélgica.







