BBVA considera que la incertidumbre política tendrá un “efecto diferido” en la economía española de unas tres décimas en el crecimiento del PIB. El consejero ejecutivo de BBVA José Manuel González-Páramo considera que será necesaria una “segunda vuelta” de la reforma laboral en cuanto se forme un nuevo Gobierno tras las elecciones del próximo 26 de junio, al tiempo que ha advertido de que la incertidumbre política tendrá un “efecto diferido” en la economía.
González-Páramo, que ha intervenido en un curso organizado en Santander por la UIMP y la APIE y patrocinado por BBVA, ha explicado que a pesar de la “resistencia” que está mostrando la economía española a la incertidumbre política que existe en España desde finales del año pasado, acabará teniendo un “efecto diferido”. Según sus cálculos, restará tres décimas al crecimiento del PIB este año y alrededor de medio punto en 2017, por lo que, de no haber existido, la economía crecería por encima del 3% los dos ejercicios.
Para paliar esta incertidumbre, el consejero ejecutivo de BBVA considera que los mejor sería un “acuerdo rápido entre los partidos con mayor apoyo popular” tras la cita con las urnas del 26-J, y que la base de este acuerdo sean las reformas que necesita España.
Entre estas reformas, González-Páramo destaca sobre todo la del mercado laboral, “que merece una revisión, una segunda vuelta”, porque la contratación temporal sigue siendo muy elevada. BBVA estima que se crearán un millón de puestos de trabajo entre 2016 y 2017, pero aun así la tasa de paro se situará en el entorno del 18%, “que no es decente”.
El máximo responsable de BBVA Research se ha referido asimismo al panorama al que se enfrenta el sector bancario, sobre el que se cierne lo que ha denominado una “tormenta perfecta”: un entorno de crecimiento bajo tras la recesión; una rentabilidad que todavía no remunera el coste de capital; y una regulación “que ha venido como un tsunami sobre el sector”. A ello se le añade la pérdida de reputación y la irrupción digital, que está “diluyendo” las barreras sobre lo que es banca y lo que no es.
González-Páramo también ha reflexionado sobre las políticas monetarias que están llevando a cabo sus antiguos colegas del BCE. En ese sentido, ha pedido a los gobiernos europeos “que den un paso al frente” y apoyen el dinamismo que reclama el BCE. Tal y como ha recordado, la institución que preside Mario Draghi “está muy cerca del límite de lo que puede hacer”.







