El BCE deja claro desde un primer momento el amplio espectro que abarcarán sus compras de bonos. El programa de compra de bonos corporativos lanzado el pasado miércoles por el Banco Central Europeo (BCE) comprende títulos con calidad de ‘grado de inversión’, tal y como ha reiterado en varias ocasiones la institución. Sin embargo, un vistazo a los primeros nombres de empresas incluidas en estas operaciones ha dejado claro que Mario Draghi va a por todas sin importar si una o varias agencias califican los títulos como ‘bonos basura’.
En el mercado causó sorpresa por ejemplo que el BCE comprase en su primer día bonos de Telecom Italia, compañía a la que, entre las tres grandes agencias de rating, sólo Fitch mantiene, y por los pelos, con ‘grado de inversión’. Tanto Standard & Poor’s como Moody’s califican su deuda como ‘bono basura’.
El mercado había esperado que el BCE comenzase sus compras con empresas algo más holgadas, pero una vez Draghi decidió marcar territorio desde un primer momento. “Ha sido un comienzo agresivo para el programa”, señala Jeroen van den Broek, analista de ING Groep, en declaraciones a Bloomberg. “La naturaleza de amplio rango de las compras muestra que Draghi habla en serio”.
Moody’s y S&P califican a Telecom Italia con un escalón por debajo del grado de inversión, en ‘Ba1’ y ‘BB +’, respectivamente. Fitch coloca a la compañía en la calificación más baja de grado de inversión, pero sólo revisó su perspectiva de negativa a estable en noviembre. Además, los bonos de Telecom Italia cotizan en el índice Bank of America Merrill Lynch’s Euro High Yield Index, mientras que los credit default swaps que aseguran su deuda son parte del Markit iTraxx Crossover Index, vinculado mayoritariamente a compañías con ratings de ‘bono basura’.
“Esto disipa cualquier duda que los inversores puedan haber tenido sobre el compromiso del BCE sobre los nombres de menor calificación” Alex Eventon, administrador de fondos de Oddo Meriten Asset Management. “Telecom Italia se encuentra firmemente en el extremo débil del espectro que el BCE puede comprar”.
El plan de compras del BCE, que alcanzará entre 5.000 y 10.000 millones de euros al mes, se dirige a deuda corporativa denominada en euros con un rating de ‘grado de inversión’. El programa incluye la compra de hasta el 70% de cada referencia (ISIN) en títulos con plazos de al menos seis meses y hasta 30 años, tanto en el mercado primario como en el secundario.







