Basilea estudia un cambio normativo sobre la medición de las exposiciones a derivados de la banca. Los reguladores internacionales podrían estar sospechando que han ido demasiado lejos a la hora de imponer una regulación bancaria más estricta. Así lo apunta el blog especializado Seeking Alpha, que destaca que a raíz de una promesa a principios de este año surgida de Basilea, ese mismo comité estaría considerando una nueva forma de calcular los coeficientes de apalancamiento.
En concreto, el cambio normativo, que implicaría la cómo se miden las exposiciones a derivados, podría acabar desembocando en una suavización de los requisitos de capital para algunas entidades. El método para calcular los derivados ha sido duramente criticado por el sector financiero internacional, que considera que exagera sus verdaderas exposiciones.
Ahora, el Comité de Basilea, que reúne los reguladores de 27 países, habría prestado oídos a esas críticas y podría anunciar un nuevo método que permitirá una mayor compensación, es decir, que se anulen las operaciones que toman posiciones opuestas. El anuncio podría hacerse público en las próximas semanas.
No obstante, Seeking Alpha señala que de momento es pronto para echar las campanas al vuelo, ya que los reguladores al mismo tiempo también estarían estudiando elevar el umbral mínimo de la ratio de apalancamiento en 100 puntos básicos, hasta el 4%, lo que en principio compensaría cualquier beneficio que pudiesen obtener los bancos a partir de los nuevos cálculos sobre los derivados.
De acuerdo con el blog, esta subida sería especialmente preocupante para los grandes gigantes bancarios europeos, como Deutsche Bank, Credit Suisse y UBS. Los bancos estadounidenses, por su parte, tienen que cumplir con una ratio de apalancamiento del 5%.






