Los Técnicos de Hacienda denuncian que la recaudación por el Impuesto de Sociedades ha caído más de un 58% desde 2007, mientras que en el caso del IVA y el IRPF se han recuperado los niveles de la crisis debido a las últimas subidas. La recaudación por el Impuesto sobre Sociedades, el que afecta a las grandes empresas, ha caído un 58,2% entre 2007 y 2014, lo que supone una pérdida de ingresos de 173.370 millones de euros desde el inicio de la crisis económica, según han apuntado los Técnicos de Hacienda (Gestha). El colectivo achaca esto, principalmente, a la evasión y al fraude fiscal al que recurren las empresas de mayor tamaño.
“El contexto económico durante los años de crisis explicaría cierta pérdida de recaudación en consonancia con la caída de la actividad, pero sobre todo la evasión, el fraude y las posibilidades que tienen las mayores empresas de reducir su factura fiscal, aprovechando los ‘huecos’ que deja la normativa, permitiéndoles pagar unos tipos efectivos muy por debajo de los nominales”, ha denunciado Gestha en un comunicado.
En este sentido, los Técnicos de Hacienda han explicado que las pymes soportaron en 2013 una carga fiscal media del 14,9% de sus beneficios, mientras que en el caso de las grandes compañías y multinacionales el porcentaje de impuestos pagados apenas alcanzó el 6% de su negocio en España, pues “pueden acceder a servicios de asesoría internacional muy especializada y aprovechar al máximo todas las posibilidades para reducir su factura fiscal”. Estos mecanismos, en muchos casos “bordean o sobrepasan” la legalidad.
Según Gestha, “más de tres cuartas partes de las ventajas tributarias del Impuesto de Sociedades son utilizadas sólo por el 0,32% del tejido empresarial español, las 4.569 grandes sociedades que facturan más de 45 millones de euros al año”. Es decir, son las grandes compañías las únicas que se aprovechan de las exenciones fiscales. La reforma fiscal del Gobierno de Mariano Rajoy fue aún más ventajosa para las grandes empresas, pues bajó el tipo nominal general pasando del 30% al 25%, igualándolo así al tipo de gravamen del 25% de las empresas más pequeñas, las que venden menos de 10 millones de euros al año.
Si se equiparara el tipo efectivo de las grandes empresas al de las pymes, se ingresaría una recaudación adicional de 7.300 millones de euros al año, según los cálculos del colectivo.
En total, la pérdida acumulada de ingresos en todos los impuestos y tasas que gestiona la Agencia Tributaria desde el año 2008 asciende a 253.559 millones de euros. “Si se compara con la recaudación de 2007, más del 68% de esa cifra corresponde al impuesto sobre sociedades, casi el 21% al IVA y tan solo el 9% al IRPF”, han señalado los Técnicos de Hacienda.







