El día 29 de febrero vence el plazo que sindicatos y patronal se han dado para intentar alcanzar un acuerdo sobre el nuevo convenio del ahorro. El próximo 29 de febrero finaliza el plazo que ha dado la patronal de las antiguas cajas de ahorros (Acarl) para alcanzar un acuerdo con los sindicatos sobre el nuevo convenio colectivo del sector. Antes de que llegue esa fecha en la que los empleados podrían quedarse sin convenio, los sindicatos han acelerado sus medidas de presión para intentar hacer ceder a Acarl sobre sus propuestas.
El pasado viernes, los representantes de los trabajadores aprovecharon los resultados presentados por CaixaBank para concentrarse frente a la sede del banco en Barcelona, una fórmula que repitieron ayer lunes frente a la sede de Bankia en Madrid. También recientemente intentaron hacer entrega a la CECA de las 30.000 firmas recogidas para un “convenio justo”, si bien no lo lograron.
Sin embargo, el plato fuerte llegará el 24 de febrero, apenas cinco días antes de que acabe la fecha límite. Ese día está previsto que se celebren concentraciones de trabajadores en distintas ciudades, si bien las convocatorias todavía no están definidas del todo.
Tras más de un año de negociaciones, los sindicatos y la patronal apenas han acercado posturas, si bien en la última reunión Acarl se avino a hablar de pequeños porcentajes fijos de revisión salarial para 2017 y 2018. “Aunque positivo, es un movimiento insuficiente”, señalan CCOO, UGT y CSICA en un comunicado conjunto.
Primero fue el 20 de noviembre, después el 31 de diciembre y Acarl ha puesto ahora el 29 de febrero como nueva fecha límite para dar por terminada la negociación del nuevo convenio colectivo si no hay acuerdo. No obstante, entre los representantes de los trabajadores se maneja otra fecha aún más alejada: el 20 de mayo.







