Los consejeros ejecutivos de Bankia deciden renunciar a la retribución variable tal y como hicieron ya el año pasado. El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha querido destacar la “calma” con la que el banco afronta la posibilidad de que inversores institucionales se sumen a las demandas por la salida a Bolsa de 2011 tras las sentencias del Tribunal Supremo que certificarían que existió engaño en esta operación que dirigió el anterior equipo gestor, capitaneado por Rodrigo Rato.
Goirigolzarri, que ha reconocido durante la rueda de prensa posterior a los resultados de 2015 que “nos hemos visto salpicados por hechos del pasado”, ha recordado que el banco ha provisionado 1.840 millones de euros por la salida a Bolsa, después de que en diciembre decidiese elevar en otros 1.060 millones sus dotaciones. De esta cifra, unos 500 millones suponen los costes de abogados.
El banquero vasco ha reconocido que la OPS “desde el punto de vista económico tuvo un resultado muy malo”, pero ha destacado que las salidas a Bolsa son de las operaciones “más regladas y reguladas que existen”. Goirigolzarri ha defendido además los “criterios de profesionalidad” y la defensa “de los intereses de los accionistas” en los tribunales, aunque ha apuntado que podría “redefinir la estrategia procesal” en función de que se conozca al completo la sentencia del Tribunal Supremo.
En cuanto a la posibilidad de que se sumen inversores del tramo institucional a las demandas por la salida a Bolsa, el presidente de Bankia ha querido destacar la “nítida diferencia” entre los inversores institucionales y los particulares, y que también ha realizado el juez Andreu en la investigación en la Audiencia Nacional.
Asimismo, ha señalado que existió una gran concentración de la demanda y que “más del 50% del tramo institucional vendió sus acciones en un período de 30 días”. Esto significa que de los 1.200 millones captados en el tramo institucional de la OPS, unos 600 millones no tendrían opciones de demandar. En el tramo particular, los accionistas que vendieron sus títulos antes del desplome del valor sumarían 255 millones de euros.
“Es una situación que afrontamos con mucha calma”, ha defendido Goirigolzarri, que considera que “en el peor de los casos el tema está acotado y tenemos una capacidad holgada de generar capital”. Ahora mismo “no contemplamos una provisión adicional”.
A 31 de diciembre, el banco había recibido 76.546 demandas civiles por la salida a Bolsa, por un importe de 829,9 millones de euros. De ellas, ha recibido 13.748 sentencias firmes en contra por unos 81,7 millones. Los desembolsos ascienden a 65 millones de euros.
Otro de los asuntos a los que se ha referido el banquero durante la presentación de resultados ha sido la retribución variable de los directivos. Tal y como ha señalado, los consejeros ejecutivos de Bankia, entre los que se encuentran tanto Goirigolzarri como el consejero delegado José Sevilla, han renunciado al cobro variable, como hicieron el año pasado. El dinero al que podrían haber cobrado asciende a 250.000 euros anuales a cobrar en tres años.
No obstante, y “desde la modestia”, Goirigolzarri ha defendido que “el equipo de Bankia ha hecho un trabajo fenomenal”, y “de cara al futuro”, recuperar este pago será “una muestra de normalidad” que “es importante que sea una realidad en el próximo plan estratégico”. El banquero vasco, que considera que en los ‘roadshows’ los inversores extranjeros consideran “anómalo” que no haya retribución variable, ha adelantado en ese sentido que en el próximo plan estratégico, que se presentará en la próxima primavera, los directivos deben ser retribuidos en línea con los resultados de su trabajo.
Goirigolzarri ha prometido también “seguir dejándonos la piel” para devolver las ayudas públicas recibidas. “Bankia es de todos los españoles, y que le vaya bien es una buena noticia para todos los españoles”, ha explicado, para añadir que “cuanto más beneficio y más dividendo, mejor”. En lo que se refiere al proceso de privatización del banco, que en principio tendría que estar finalizado en 2017, el banquero vasco ha recordado que es una “decisión de las autoridades españolas”, ya que “Europa no puso ninguna fecha”. “Ahora mismo no parece el momento más adecuado para preguntarles”, ha señalado entre risas, aunque no ha querido referirse a la actualidad política española. “La extensión de la incertidumbre política no es buena ni para la economía ni para los mercados”, se ha limitado a señalar al respecto.







