El informe ‘El futuro de la electricidad’, firmado por el grupo de ‘utilities’ del Foro Económico Mundial, estima un descenso de los costes de las renovables motivado por el incremento de las tasas de despliegue. Las grandes eléctricas prevén un gran impulso de las energías renovables en los próximos años, especialmente en China y los países no pertenecientes a la OCDE, lo que reducirá ampliamente los costes de las energías limpias a escala global en los próximos diez años.
En el informe ‘El futuro de la electricidad’ presentado en reunión económica anual celebrada en la ciudad de Davos, firmado por el grupo de ‘utilities’ del Foro Económico Mundial (en el que están presentes Iberdrola, Acciona o GE Power), se estima, en concreto, un descenso del costo nivelado de la energía solar fotovoltaica de entre un 4% y un 5% en la próxima década. Una caída que se sumaría a la caída del 20% que ha registrado en los últimos años.
El estudio, en el que se plantea la hoja de ruta necesaria en el ámbito de la generación de electricidad hasta el año 2040, se pronostica además un abaratamiento de la energía eólica de entre el 1% y el 2% cada año hasta 2025. Los costes de la energía generada por el viento ya se redujeron un 6% en el último lustro.
Este es el panorama que esperan las grandes eléctricas responde al incremento de la inversión en las energías limpias, que capitanearan las economías fuera de la OCDE, pues tendrán que duplicar su apuesta para atender a la creciente demanda eléctrica. Según el análisis, durante el próximo cuarto de siglo estos países sumarán alrededor de 1,7 teravatios de capacidad de energías renovables no hidráulicas (lo que supone un 34% que los países de la OCDE).
Aunque el país que liderará el despliegue de energía a partir de fuentes no contaminantes será China, que apuesta fuerte por las renovables: en 2014, el gigante asiático invirtió 84.000 millones de dólares (algo más de 77.000 millones de euros) en energías limpias no hidráulicas, con el objetivo de incrementar su capacidad a los 433GW.
Además de estas previsiones, ‘El futuro de la electricidad’ plantea varias soluciones que permitan atraer las inversiones necesarias para dar respuesta a la evolución de la demanda de electricidad en las próximas décadas. Así, recomienda a los responsables políticos tomar medidas más eficientes para proporcionar un equilibrio entre la generación renovable y convencional, centralizada y distribuida, manteniéndose lo más neutral posible.
Las compañías que firman el estudio también se dirigen a los reguladores, a los que piden menos obstáculos financieros y unas reglas que fomentan la igualdad de condiciones entre las distintas tecnologías.
Por otro lado, a las empresas e inversión solicitan una mayor apuesta por el I+D y trabajar con el sector público para promover el desarrollo de universidades e institutos de investigación que generen “el talento que innovará, desarrollará y gestionará el sector energético en las próximas décadas”.







