Los problemas que atraviesa Sa Nostra, y que ya adelantó el viernes pasado el diario EL BOLETÍN, han llevado a la caja balear a buscar de manera urgente una integración con otras entidades. Aunque por el momento la entidad prefiere mantener la prudencia, según ha trascendido, este fin de semana celebró un consejo de administración extraordinario en el que se mantuvo una reunión con representantes de Caja Navarra (CAN) y CajaCanarias para negociar la posible entrada dentro del sistema institucional de protección (SIP) o ‘fusión fría’ que han iniciado ambas.
A este reunión, celebrada en Palma, acudieron Enrique Goñi, director general de la entidad navarra, y Álvaro Arvelo, presidente de CajaCanarias. Este encuentro sí ha sido confirmado por el conseller de Economía, Carles Manera, que no obstante ha precisado que “aún no hay ningún acuerdo cerrado”, aunque ha mostrado su confianza en que la caja balear encuentre una solución antes del verano del próximo año. Este tipo de alianza es la opción preferida por la caja para buscar una integración, ya que le permite mantener su naturaleza jurídica y el control sobre la obra social dentro de la autonomía.
Así lo han señalado a este diario fuentes cercanas a la entidad, que creen que, de llegarse a una integración, “se trataría en todo caso de un acuerdo de colaboración que no sea una fusión”. En ningún caso Sa Nostra contempla una “pérdida de identidad territorial”, ya que la caja pretende seguir siendo “100% balear”.
Sa Nostra es una entidad “con buena complementariedad”, según fuentes del sector, por lo que se la ha vinculado desde que comenzó la crisis financiera con diversos procesos de fusiones. Sin embargo, la entidad ha acelerado los contactos en los últimos días. De hecho, las alarmas se encendieron la semana pasada, cuando Fitch Ratings rebajó la calificación de Sa Nostra hasta BBB, apenas dos cotas por encima del bono basura. También se bajó la calificación la individual de C a C/D y el IDR en corto plazo de F2 a F3. La firma británica, como resultado de la situación del rating en largo plazo, ha revisado también a la baja la deuda senior de BBB+ a BBB y la deuda subordinada, que ha pasado de la calificación BBB a la BBB-. El rating a largo plazo, según los datos de Fitch, es estable y el ‘floor rating’ se sitúa en BB+. Las participaciones preferentes de Sa Nostra se han rebajado desde BB a BB-, de acuerdo con los criterios de la agencia Fitch sobre los instrumentos de capital híbrido.
La agencia de calificación señalaba que la morosidad de la caja se elevó al cierre de septiembre hasta el 5,35%, por encima de la media del 4,85% del sector, con una cobertura de apenas el 35%, afectada por los impagos de las grandes promotoras regionales. Hace dos años, los dudosos de la caja eran de apenas el 0,42%, casi la mitad del 0,71% que marcaba el sector.
Islas Baleares es una de las autonomías que más se ha visto envuelta en tramas de corrupción. Las redes apuntan sobre todo a Unió Mallorquina, partido bisagra que forma parte del Gobierno del socialista Francesc Antich, como ya lo hizo anteriormente del Ejecutivo del popular Jaume Matas, que a su vez se ha visto envuelto en otra posible trama en torno al Velódromo de Palma de Mallorca. Actualmente, el PSOE gobierna en las Baleares con el apoyo de la mencionada Unió Mallorquina y del Bloc (PSM-IU-Verds-Esquerra).







