Soria explica que hará dos tipos de autoconsumidores, los que vendan el sobrante de energía al sistema y los que no. El Gobierno ha aprobado hoy el Real Decreto sobre el autoconsumo, una de las últimas piezas de la reforma energética que no ha estado exenta de polémica, entre otros asuntos por incluir el conocido como “impuesto al sol”.
Según ha explicado el ministro de Industria, José Manuel Soria en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, habrá dos modalidades. Por un lado los que tengan instalaciones destinadas únicamente al autoconsumo, que no deberán tener más de 100 kilovatios de potencia y que podrán verter a la red el sobrante, pero no venderlo.
Por otro lado el autoconsumo más la venta. El sobrante de energía podrá verterse en el sistema y venderse al precio horario en ese momento. Deberán tener más de 100 kilovatios de potencia y estar inscritos en el registro de productores de electricidad.
El titular de Industria subrayó que el autoconsumidor no pagará el importe de la energía, ni los impuestos, ni los peajes, siempre que la instalación no este «enganchada a la red», pero sí que contribuirá como cualquier otro consumidor a los costes de partidas como el sistema eléctrico, el déficit eléctrico acumulado, los gastos extrapeninsulares, los incentivos a las renovables y los pagos por capacidad.
También ha señalado que habrá exenciones para los autoconsumidores con menos de 10Kw y en los regímenes insulares.







