El presidente de Bankia insinúa que podría dejar su cargo si el objetivo de la entidad es ser un banco público. El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha criticado las propuestas que pretenden convertir la entidad rescatada en una banca pública, algo que a su juicio sería un “error” que podría conducir a problemas en el medio plazo. Sí se ha mostrado receptivo a la creación de una oficina judicial antidesahucios como la propuesta por la nueva alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena, ya que en el País Vasco iniciativas de este tipo “han funcionado bien”.
Durante su intervención en el tradicional seminario que organiza la APIE en la UIMP de Santander y patrocinado por BBVA, el banquero vasco ha recordado que “llevo casi 40 años trabajando en la banca en muchos países y no conozco ningún banco público en banca comercial de tamaño significativo que, conducido como instrumento de política económica, sea sostenible en el tiempo”. En ese sentido, ha reflexionado que “a veces pienso que tenemos una memoria frágil”. “Pensemos qué era Bankia y cuál era su gobierno corporativo hace tres años”, ha recordado.
Para el banquero, “la sociedad no debe pensar que los bancos no deben ganar dinero”., ya que, según ha asegurado, los “bancos no rentables o con rentabilidad insuficiente para atraer capital son una rémora”.
Estas reflexiones de Goirigolzarri se producen en el mismo foro en el que hace apenas unos días, los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, pidieron al Gobierno que Bankia se transformase en un banco público encaminado a conceder crédito a las pymes, una propuesta que también ven con buenos ojos las nuevas fuerzas políticas de la izquierda.
En ese sentido, Goiriglzarri ha llegado a insinuar que incluso podría llegar a dejar su cargo si se completa la transformación en un banco público. “Mi puesto está a disposición de los accionistas” y “no tengo apego al cargo”, ha destacado, para aclarar a continuación que cogió los mandos de Bankia con el objetivo de “crear valor para los accionistas, privados y públicos”. Ese mandato es “con el que yo llegué y con el que me siento cómodo”, ha zanjado.
En lo que sí coincide el presidente de Bankia con los representantes sindicales es en la necesidad de incrementar el flujo de crédito hacia la economía productiva, con especial atención a los segmentos de las pymes y los autónomos. En ese sentido, ha sacado pecho al señalar que “el año pasado ya empezamos a mostrar brío en la concesión de nuevo crédito a pymes y autónomos, y en los cinco primeros meses de 2015 hemos duplicado el volumen de concesiones”.
El presidente de Bankia se ha referido también a la problemática de los desahucios que son, según ha reconocido “lo último que tiene que pretender” un gestor. En cuatro años se han “readecuado” 120.000 hipotecas, ha defendido, incluso algunas que están al corriente de pago pero que “creemos que pueden tener problemas en un futuro”. Además, se han otorgado más de 6.000 daciones en pago y se han llegado a acuerdos con algunas comunidades autónomas para poner alquileres sociales en régimen de colaboración “con resultados muy buenos”. “Unir fuerzas es algo positivo, pero no es una novedad”, ha señalado.
Sobre la propuesta de la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena de crear una oficina judicial antidesahucios para que los jueces no realicen lanzamientos hasta que no haya una solución habitacional para las familias afectadas, Goirigolzarri considera que “como concepto es adecuado”. Tal y como ha recordado, es una iniciativa que ya se puso en marcha en el País Vasco durante el Gobierno de Patxi López, y ahí “está funcionando bien”.
Goirigolzarri se reunió con Carmena poco después de las elecciones, antes de que la alcaldesa se hiciese oficialmente con el bastón de mando de Madrid. Respecto a este encuentro, se ha limitado a señalar que mantuvieron una conversación “afable” y con “franqueza” aunque sin “ningún compromiso” ya que Carmena aún no era alcaldesa todavía.






