La venta de Testa a Merlin Properties permitirá a Sacyr saldar parte de la deuda que arrastra desde su adquisición de parte del capital de Repsol. La venta por parte de Sacyr de Testa, su filial patrimonial, aliviará en buena parte la situación financiera del grupo. La transacción, que supondrá una inyección de capital en la constructora de 1.793 millones de euros, puede permitir a la compañía reducir la deuda asociada a su participación en Repsol, que se corresponde con un 9% en el capital de la petrolera. Buena parte de los cerca de 1.800 millones del ingreso se destinarán a amortizar el préstamo, valorado en unos 2.250 millones de euros.
Sacyr se disparaba ayer en el Ibex tras el anuncio del acuerdo con Merlin Properties. La desinversión en Testa pronosticaba una mejor situación financiera para la compañía constructora, debido al ingreso inminente de 238 millones de euros con los que Merlin adquiría un primer 25% del capital de Testa. Se espera que el resto de capital se compre en otras dos operaciones, que cerrarán en el plazo máximo de un año y que aportarán los 1.555 millones de euros restantes.
Con la venta, Sacyr ha buscado mejorar su posición financiera y desarrollar su programa estratégico global de construcción. Una estrategia muy rentable: la constructora acaba de un plumazo con 1.700 millones de deuda asociados a Testa, y con el nuevo ingreso podrá sanear parte del crédito ligado a Repsol. Sacyr ya ha acordado con Santander, acreedor de la mayor parte de ese préstamo de más de 2.250 millones, destinar buena parte de esa inyección a cubrir la deuda.
Por el momento, y aunque las negociaciones continúan, se conoce que los primeros 238 millones aportados por Merlin se quedarán en Sacyr. Ya a partir del segundo pago comenzará a utilizarse lo ingresado para financiar el crédito, aunque pueden darse cambios en la estrategia.
Con todo, se espera que dentro de un año la deuda relativa a Repsol se haya reducido a la mitad, o incluso más. Si todo marcha de acuerdo a las previsiones, la deuda de 2.250 millones de Sacyr podría quedar en menos de 1.000 millones en junio de 2016.







