El auge del ‘shale gas’ amenaza a las energías renovables

El ‘shale gas’ o gas no convencional se ha convertido en los últimos años en una de las fuentes de energía más competitivas, que ha puesto en jaque además a las renovables.

A pesar de que su extracción es altamente contaminante, muchas empresas han comenzado a apostar por esta alternativa al tratarse de una opción mucho más barata para la generación de electricidad y que reduce además las costosas inversiones en nuevas infraestructuras.

Los precios mayoristas de la electricidad en EEUU se han reducido una media del 50% desde 2008 y aproximadamente el 10% durante el cuarto trimestre del año pasado, según un informe de Standard & Poor’s.

Los precios del gas de PJM Interconnection LLC, el mayor mercado mayorista estadounidense, han caído desde los 87 dólares por megavatio hora del primer trimestre de 2008 hasta los 39 dólares del mes pasado.

Con este panorama Exelon Corp ha suspendido sus planes para aumentar la capacidad de dos plantas nucleares. También CMS Energy ha cancelado sus proyectos de carbón al considerar que no eran viables por los bajos precios del gas. Incluso uno de los mayores productores de energía eólica en EEUU, Nexter Energy, ha dejado de lado sus proyectos de construcción de nuevos parques eólicos el próximo año.

A pesar de las ventajas del gas pizarroso hay empresas que prefieren mantenerse al margen por cuestiones medioambientales, como Iberdrola, que continúa con sus planes de desarrollo eólico en EEUU.

Pero lo cierto es que la competencia de las plantas de generación de ‘shale gas’ ha llevado a muchas empresas a paralizar sus planes renovables. Las instalaciones de parques eólicos en EEUU han caído desde los 10.000 MW en 2009, a los 5.00 MW el año pasado. Iberdrola calcula que podrían ser unos 3.000 MW en 2012.

Desde que llegó al Gobierno, Barack Obama ha apostado por impulsar la energía eólica en EEUU a través de créditos fiscales federales. En opinión de Iberdrola, estas ayudas son las adecuadas, pero según aseguró el presidente de la compañía, Ignacio Galán, al Financial Times hace unos meses, con los actuales precios es “difícil” rentabilizar las inversiones.

Según el Departamento de Energía de EEUU, en los últimos diez años, la producción del gas no convencional se ha multiplicado por 12, hasta llegar a constituir el 23% de la producción anual y aproximadamente el 21% de las reservas totales de gas natural en el país. Se espera que en 2035, el ‘shale gas’ represente el 46% de la producción total.

Otras empresas españolas quieren aprovechar el auge de este mercado en EEUU. por. Es el caso de Gas Natural Fenosa, que hace apenas dos meses firmó un contrato de aprovisionamiento de gas natural licuado, el mayor suscrito hasta la fecha, con la estadounidense Cherniere. A partir de 2017 suministrará la gasista española cerca de 5bcm (miles de millones de metros cúbicos) al año, una cifra equivalente al 15% del consumo en España.