Los expertos advierten de que la batalla de precios de momento se dirige a un segmento de clientes muy reducido por la altísima vinculación exigida. La ‘guerra’ abierta por las hipotecas se recrudece y alcanza ya incluso a los préstamos a tipo fijo, que históricamente han sido marginales en el mercado español. El último en disparar ha sido Kutxabank, con el lanzamiento de una hipoteca a un tipo de interés del 2,50% nominal (TIN) en el caso de aquellos clientes que tengan las nóminas domiciliadas, tarjetas de la entidad, y hayan contratado seguros y productos de previsión de la entidad.
En concreto, el banco de las cajas vascas exige domiciliación de nóminas por al menos 3.000 euros, pagos con tarjetas del banco de más de 3.600 euros, aportaciones a planes de pensiones o entidades de previsión social de más de 2.000 euros al año y contratación de seguro de vida. La hipoteca mantiene inalterables las condiciones durante todo el plazo de amortización del préstamo, que se puede prolongar hasta los 30 años.
En los últimos meses varias entidades habían lanzado ofertas competitivas con alta vinculación y elevada exigencia en los criterios. Por ejemplo, el Sabadell ofrece un nominal fijo a 3,25% a treinta años y CaixaBank ofrece entre 2,5% y el 3,0% nominal, en función de la vinculación y los gastos de apertura.
Pese a esta guerra de ofertas, según señalan los analistas de Ahorro Corporación en un informe, las palancas que permitirán a la banca la mejora de los beneficios en 2015 serán la mejora de la evolución de los volúmenes de activo, reducción del coste de los depósitos, abaratamiento de la financiación mayorista, contribución de las carteras ALCO y control de los gastos.
Estas dos últimas palancas tendrán poca importancia en algunas entidades, en relación a lo observado en años previos, pero en lo que sí buscarán crecer las entidades, en general, es en los volúmenes de activo, señalan estos expertos, que esperan que haya más presión en volúmenes que en el precio.
Las entidades que han lanzado productos hipotecarios agresivos en precio en los últimos meses, como el que ofrece Kutxabank, se dirigen a un segmento de clientes muy reducido por la altísima vinculación exigida, destaca Ahorro Corporación.






