Santamaría, «indignada» por el uso de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid

Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La vicepresidenta destaca los “mecanismos de transparencia y control” impulsados por el Gobierno para poder detectar estas prácticas “reprochables”. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha destacado hoy que el Ejecutivo “se siente indignado” por el escándalo de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid. “Nos indignan a todos en general”, ha defendido durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, “pero serán los tribunales los que tendrán que decidir” sobre estas prácticas.

Sáenz de Santamaría, que ha evitado hacer valoración alguna sobe la posible expulsión de Rodrigo Rato del PP -“no hago valoraciones sobre las decisiones que toman los partidos”, ha defendido-, ha puesto de relieve los “mecanismos de transparencia y control” impulsados por el Gobierno para poder detectar estas prácticas “reprochables”.

“Se ha demostrado que eran necesarios y que había que haberlos puesto antes”, ha destacado la número dos del Gobierno, que considera que “la transparencia hay que extenderla a todos los aspectos de la vida pública y social”.

Según un auto que se ha conocido hoy, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu cree que los expresidentes de Caja Madrid Rodrigo Rato y Miguel Blesa habrían “consentido, aceptado y propiciado” el uso indebido de fondos de la entidad mediante la atribución y uso en provecho propio de las polémicas ‘tarjetas b’ de Caja Madrid.

El magistrado, que acusa a los banqueros de la comisión de un delito de administración desleal, asegura que ambos presidentes utilizaron “en provecho propio” las tarjetas y las entregaron a miembros del Consejo de Administración, de la Comisión de Control, consejeros ejecutivos y directivos, lo que “supuso la percepción por parte de estas personas de cantidades en concepto distinto del retributivo”.

Andreu impuso ayer unas fianzas civiles a Blesa y Rato de 16 y tres millones de euros, respectivamente, que los banqueros deberán reunir antes del miércoles.