Un tercio de los 86 exconsejeros de Caja Madrid siguió usando sus ‘tarjetas b’ tras abandonar la entidad

Sucursal de Caja Madrid
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El plazo en el que los antiguos consejeros siguieron utilizando la tarjeta osciló entre uno y ocho meses después de su cese. Un total de 28 de los 86 consejeros de Caja Madrid utilizaron la ‘tarjeta b’ con fondos no declarados a Hacienda después de haber presentado su cese como miembros de los órganos corporativos de la entidad, según publica la agencia Europa Press, que cita la documentación del caso Bankia que investiga el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

La información que la entidad puso en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), principal accionista de Bankia, y ésta trasladó a la Fiscalía Anticorrupción revela que entre los años 2003 y 2012 un total de 22 miembros del Consejo de Administración que presidía Miguel Blesa y de la Comisión de Control realizaron movimientos tras abandonar la entidad.

El plazo en el que siguieron utilizando la tarjeta osciló entre uno y ocho meses después de su cese, según consta en esta documentación, que no detalla la identidad de los consejeros que realizaron estas prácticas. Además, otros seis consejeros renovaron sus tarjetas como miembros del Consejo de Administración y de la Comisión de Control de la entidad después de haber dejado el cargo, aunque en este caso realizaron movimientos durante un periodo de entre uno y tres meses.

El juez Andreu ya ha remitido a dos peritos del Banco de España toda la documentación relativa a las tarjetas de crédito opacas con las que la cúpula de Caja Madrid llegó a gastar más de 15,5 millones de euros, para que analicen si los 86 consejeros y directivos que las usaron pudieron cometer algún delito.

Del total del gasto en estas tarjetas, de las que no hay soporte contractual ni consta decisión al respecto por parte de los órganos de gobierno, el grueso, 15,25 millones, fueron cargados exclusivamente a Caja Madrid, en tanto que 245.200 euros adicionales fueron facturados a Bankia en 2011 y 2012, antes de la llegada de José Ignacio Goirigolzarri a la presidencia.

De esa cifra, tres millones fueron gastados en restaurantes, dos millones en disposiciones de efectivo, más de 1,5 millones en desplazamientos y viajes, más de un millón en grandes superficies, cerca de 800.000 euros en hoteles y unos 700.000 euros en ropa y complementos.

Entre los que más cargaban a estas tarjetas destacan el ex director general, Ildefonso Sánchez Barcoj (484.200 euros); el exconsejero, de Izquierda Unida, José Antonio Moral Santín (456.500 euros); el exdirector de organización y medios, Ricardo Morado (448.300 euros); y el expresidente de la caja, Miguel Blesa (436.700 euros).

En la lista también aparecen el expresidente de Bankia Rodrigo Rato y los ex directivos José Manuel Fernández Norniella y Matías Amat, si bien todos ellos devolvieron a Bankia a principios de julio de 2014 los gastos sin justificar de sus tarjetas de crédito después de que Bankia se los reclamara.