Las cajas nacionalizadas dan cobijo a 480 consejeros que comen la sopa boba

Con la reconversión de las cajas en bancos, a los que se ha traspasado el negocio financiero, los antiguos órganos de dirección han quedado obsoletos, con su poder de decisión diluido sensiblemente. Sin embargo, esto no ha evitado que se mantengan, a pesar de suponer un lastre para unas cajas que ya sólo mantienen poder sobre una obra social que deben financiar vía dividendos.

El caso más flagrante se produce en las dos cajas nacionalizadas por el Banco de España, CatalunyaCaixa y Novacaixagalicia, que apenas tienen representación en los nuevos bancos creados tras las millonarias inyecciones de capital del FROB, pero mantienen conjuntamente unas asambleas de 480 miembros.

De hecho, con 320 consejeros generales, Novacaixagalicia es la caja de ahorros con una asamblea más nutrida, ya que en el momento de la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova simplemente se sumaron los miembros de una y otra.

La caja gallega tiene establecida una dieta por asamblea de 250 euros brutos lo que con la fusión de las cajas dispara la factura de cada reunión a unos 80.000 euros, sólo en dietas. Además, este año se celebraron dos reuniones, la ordinaria, y otra extraordinaria para aprobar el proyecto de segregación del negocio financiero al nuevo banco.

En el caso de CatalunyaCaixa, su asamblea consta de 160 miembros, aunque en este caso la Geenralitat decidió el pasado mes limitar a un máximo del 2% del presupuesto de la Obra Social de las cajas las dietas por asistencia y desplazamiento a las reuniones de los órganos gestores de las entidades que hayan recibido ayudas públicas.

El pasado 30 de septiembre, el Banco de España nacionalizó Novacaixagalicia tras inyectarle 2.465 millones de euros, con lo que se hizo con un 93% del nuevo banco creado. En el caso de CatalunyaCaixa, la inyección fue de 1.718 millones con lo que los hombres de Miguel Ángel Fernández Ordóñez pasaron a controlar un 90% de la entidad.

Plazo para las cúpulas directivas

Las cajas de ahorros que han recibido ayudas públicas tienen hasta el próximo 31 de diciembre para decidir si publican los sueldos de su cúpula de manera individualizada o se acogen a la ley de protección de datos para no difundir la información.

El Banco de España ha establecido por circular que cada uno de los miembros del consejo y del comité de dirección de las entidades con dinero público deberá especificar la remuneración fija y variable, las cláusulas de blindaje, pensiones, créditos o retribución en acciones, entre otros emolumentos.

No obstante, los afectados por dicha medida deberán aceptar la publicación de dichos datos de carácter personal o especificar, por el contrario, que no lo hacen, posibilidad que barajan en diversas cajas de ahorros.

La remuneración de los consejeros en las nueve mayores cajas de ahorros españolas aumentó un 80% entre 2004 y 2010, mientras que el beneficio se redujo un 7% en dicho periodo, según un estudio presentado este martes por CCOO, basado en datos de las propias entidades y de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En rueda de prensa, el secretario general de Comfia-CCOO, José María Martínez, sostuvo que en CatalunyaCaixa, la remuneración media de la cúpula creció un 93%, mientras que los beneficios cayeron un 53%. En Novacaixagalicia, los sueldos subieron un 68% y las ganancias cayeron un 47%.