Los trabajadores de catalunyaCaixa protestaron el pasado sábado ante la sede del Banco de España en Valencia. El cierre de la mayor parte de la red de oficinas de CatalunyaCaixa se dejará notar especialmente en la Comunidad Valenciana. La entidad rescatada tendrá a 31 de julio apenas 11 sucursales en la región, con las que deberá atender a 225.000 clientes, según publica ElDiario.es, que recuerda que en 2010 contaba con 400 oficinas y más de 2.000 empleados.
En un primer momento, CatalunyaCaixa puso en venta su red de oficinas fuera de Cataluña, pero finalmente no encontró ofertas lo suficientemente atractivas, y decidió incluir estas sucursales de nuevo en la subasta de la propia entidad, si bien incluyendo una profunda reestructuración. Como consecuencia, en apenas unas tres semanas, CatalunyaCaixa sólo tendrá cuatro oficinas en Alicante (Benidorm, Elche, Denia y Alicante capital), dos en Castellón (Benicarló y la capital), cuatro en Valencia y una en Alzira.
La intención del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) es vender CatalunyaCaixa antes de agosto, así que lo más probable es que el comprador pueda absorber el elevado número de clientes entre sus propias sucursales, pero todavía existen dudas sobre la operación, que podría suspenderse por tercera vez ante el poco entusiasmo despertado.
La entidad, que recibió 12.000 millones de euros de ayudas públicas, podría cerrar toda su red fuera de Cataluña en caso de que ninguna otra entidad financiera saliera a su rescate. En ese contexto se entienden las protestas de los trabajadores por los despidos el sábado ante la sede del Banco de España en Valencia.







