El presidente de la AEB, José María Roldán, quita hierro a la subida y defiende que la tasa de mora «se encuentra muy estabilizada». La morosidad de los bancos, las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito volvió a subir en abril, después de tres meses de caídas, hasta alcanzar una tasa del 13,44% frente al 13,38% de marzo, según los datos publicados hoy por el Banco de España.
Es la primera vez que la morosidad sube desde los cambios metodológicos que excluyeron del cálculo los dudosos de los establecimientos financieros de crédito (EFC), que tradicionalmente presentaban las tasas de mora más altas. Computando los EFC, la morosidad se encontraría en el 13,67%.
El ascenso de la mora se produjo a pesar de que el total de créditos dudosos descendió en 1.010 millones de euros, hasta los 191.763 millones. No obstante, la reducción del saldo de crédito global fue aún mayor, de 13.707 millones hasta los 1,44 billones de euros.
Para hacer frente a estos dudosos, las entidades financieras disponían a abril de 112.358 millones de euros de provisiones, por debajo de los 113.032 millones que las entidades tenían de colchón el mes anterior.
El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, ha explicado hoy que «para que la tasa de morosidad baje, tiene que estabilizarse la recuperación económica».
No obstante, quitado hierro a la subida al explicar que «se encuentra muy estabilizada». Por un lado, «tienes unos activos heredados de la crisis», y por el otro «un crédito que está cayendo», ha señalado durante su participación en una jornada financiera celebrada en Santander. Por ello, «sube aunque no haya nuevas entradas de mora», aunque a su juicio «no es un elemento que debiera preocuparnos» si se confirma la recuperación de la economía.







