¿Dónde invertir? El Forex se reivindica en plena montaña rusa de los mercados internacionales

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La crisis causada por la pandemia de covid-19 fue un acontecimiento casi imposible de predecir que ha convertido a los mercados internacionales en una montaña rusa. Después de más de una década de mercados alcistas, los inversores se han visto de repente cara a cara con una situación sin precedentes: lo que parece una apuesta segura una semana puede resultar una inversión muy arriesgada para la siguiente.

En este entorno, la inversión a corto plazo y la diversificación pueden suponer ventajas extra para saber aprovechar las vetas de oportunidad. Y frente a la más habitual inversión en bolsa o bonos, una opción que puede tener atractivo es operar en el mercado de divisas, más al alcance del público en general de lo que podría pensarse en un primer momento.

Invertir en Forex o en divisas es muy sencillo: implica la compra de una divisa y la venta de otra, por lo que se cotiza en pares. Así, consiste básicamente en operar sobre los movimientos alcistas o bajistas del precio de un par de divisas con el objetivo de obtener beneficios. En otras palabras, compras un cruce si crees que subirá y vendes cuando esperas que baje. La ganancia será la diferencia entre el precio de entrada y salida, independientemente de la dirección en la que opere el inversor.

El Forex es uno de los mercados más operados del mundo, con un volumen diario medio de trading de más de 6 billones de dólares. Además es muy líquido, con negociación durante 24 horas al día y cinco días a la semana, si bien la negociación suele ser mayor coincidiendo con las ‘horas punta’ de las principales economías mundiales.

A diferencia de otros mercados regulados por las bolsas, el mercado de divisas está descentralizado y se basa en la autorregulación mediante la acción comercial diaria, a través de la oferta y la demanda. En cuanto a los factores que lo mueven sí que no se diferencia demasiado de otros mercados;  se rige por factores macroeconómicos a escala mundial, la geopolítica, las turbulencias económicas o las cifras de importación y exportación afectan al valor de las monedas. Y, dado que todas las divisas están vinculadas entre sí, estos valores estabilizan otras divisas.

Los pares de divisas incluyen las monedas de los actores económicos del mundo, emparejadas entre sí. Aunque el dólar estadounidense es considerado la moneda fiduciaria predominante, también son comunes el cruce entre el euro y la libra esterlina, o el euro y el yen. Pero las opciones son muy amplias, pasando del rublo a la rupia o del dólar australiano al dólar de Hong Kong, entre muchas otras.

Un factor que hay que tener en cuenta es que no es simplemente un campo de juego para los inversores. El Forex también es el lugar al que la gente acude para cambiar sus divisas para viajes, gastos de negocios globales y otras operaciones. Por ejemplo, una empresa española que compre productos en EEUU utilizará el mercado de divisas para cambiar euros a dólares.