Deutsche Bank pedirá a ex directivos sufragar pérdidas del pasado

Deutsche Bank
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El mayor banco alemán, el Deutsche Bank, tiene intención de hacer pasar por caja a antiguos directivos que durante su gestión llevaron a la entidad a sufrir pérdidas millonarias, según trascendió hoy. «El Consejo de Administración se ocupa de esta cuestión desde hace bastante tiempo de forma amplia y detallada. Se pregunta si los miembros de la antigua directiva deberían asumir una responsabilidad a título individual o colectivo por los errores cometidos en el pasado», señaló el presidente del Consejo de Administración del banco alemán, Paul Achleitner, durante la Asamblea General de la compañía celebrada hoy en Fráncfort.

«Les puedo comunicar hoy que las conversaciones que el Consejo de Administración está manteniendo con los miembros de la directiva afectados se encuentran en un estado avanzado. El Consejo de Administración espera que en los próximos meses haya una normativa que garantice una contribución financiera importante de los directivos en cuestión», agregó el alto cargo del Deutsche Bank.

Los malos resultados acumulados, que en los últimos años se vieron lastrados por costosos litigios en Estados Unidos, han obligado al primer grupo bancario alemán a acometer recortes y a poner en marcha una amplia reestructuración.

En el marco de esta nueva estrategia de futuro, la directiva suspendió el pago de dividendos a los accionistas y también decidió congelar las bonificaciones millonarias con las que solía retribuir a sus altos ejecutivos.

Entre los afectados por la medida que se aplicó con cargo al ejercicio financiero 2015 se encuentran 11 antiguos ex directivos, entre ellos, los ex presidentes del Deutsche Bank Josef Ackermann, Jürgen Fitschen y Anshu Jain.

Tras acumular pérdidas récord de 6.800 millones de euros (unos 7.600 millones de dólares) en 2015, el Deutsche Bank anunció en febrero de este año números rojos por valor de 1.402 millones de euros.

Los malos resultados se debieron, en gran medida, a la multa de 6.900 millones de euros que los reguladores del mercado financiero en Estados Unidos impusieron al Deutsche Bank por su implicación en la venta de deuda tóxica.

Aquejado por sus deudas millonarias, el Deutsche Bank inició en marzo una ampliación de capital por valor de 8.000 millones de euros con la intención de salir del atolladero.

Hace tan solo dos semanas, el grupo chino HNA se convirtió en el mayor accionista del primer banco alemán al adquirir una participación del 9,92 por ciento del accionariado de la entidad.