Crespo acusa al BdE de usar la CAM como “conejillo de indias” de las cuotas participativas

Modesto Crespo, expresidente de la CAM
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

El expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Modesto Crespo, ha defendido durante su comparecencia ante la comisión del Congreso que investiga la crisis bancaria que él nunca ostentó un cargo ejecutivo en la entidad, al tiempo que ha echado balones fuera sobre asuntos como las cuotas participativas o los viajes del consejo de administración.

A diferencia de la comparecencia esta mañana del expresidente de CatalunyaCaixa, Narcís Serra, la intervención de Crespo no ha contado con una exposición inicial suya, sino que primero ha tenido que escuchar las preguntas de los diferentes grupos. Los diputados le han recordado sus relaciones con el expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps, han hecho referencia a las polémicas cuotas participativas comercializadas por la entidad, a los polémicos viajes que realizaban los consejeros e incluso se han referido a sus creencias religiosas.

Tras un receso, Crespo ha recordado que su cargo era “presidente del consejo de administración no ejecutivo y sin remuneración alguna”. “Sí fui presidente ejecutivo de la filial de Cam, con un sueldo de 300.000 euros al año”, ha reconocido, antes de añadir que accedió a la caja en 2007 como consejero en un órgano en el que había varios miembros con pocos conocimientos financieros debido a las especificidades propias de la ley valenciana de cajas.

“Había una consejera bailarina, y otro taxista”, ha señalado, debido a que los representantes de los impositores se realizaban “por sorteo”. Era una situación “inevitable, porque la ley de cajas así lo estipulaba”.

Crespo ha defendido asimismo que él puso fin a los viajes que celebraba el consejo de administración por todo el mundo. “Era habitual y se hacía como un premio a todos los consejeros, que iban y aprovechaban para celebrar ahí la reunión”, ha explicado, pero durante su época en la presidencia “sólo fuimos un fin de semana a San Sebastián”. El expesidente de la CAM ha reconocido que también se viajó a la Patagonia, pero porque desde la etapa anterior ya se habían hecho las reservas y “se había dado una señal a la agencia de viajes”. “Cuando yo llegué anulé esta medida”, ha insistido.

Respecto a las cuotas participativas, ha recordado que se emitieron antes de que él fuera nombrado presidente de la CAM, pero ha reflexionado que la caja alicantina “fue un conejillo de indias” del Banco de España, que determinó que fuese ella la primera en probar estos instrumentos. “Yo no compré ninguna”, ha respondido a los diputados, “porque se determinó que ningún consejero comprara estos productos” para que no hubiera sospechas de que realizara negocios con información anticipada.