Spike Jonze El director Spike Jonze, una de las figuras más destacadas en la realización de videoclips, dio el salto a la gran pantalla con ‘Cómo ser John Malkovich’, película que le catapultó a la cima del cine independiente más ‘hipster’. Acaba de estrenar ‘Her’, su cuarto largometraje, que competirá este domingo por el Oscar.
No está en el grupo de las favoritas, pero sin duda es una de las propuestas más originales y arriesgadas de las nueve nominadas. También la más sentimental. Una película poco común pero accesible a todo el público que narra una historia de amor muy particular, una fábula sobre las relaciones en los tiempos del hombre continuamente conectado, una parábola del mundo virtual que nos acecha a la vuelta de la esquina.
En este futuro no muy lejano dominado por Apple, Google y demás, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix) es un deprimido y poco sociable escritor incapaz de superar el fin de su matrimonio. Solitario y decaído, experimenta una especial conexión con Samantha, su nuevo sistema operativo con voz femenina (la de Scarlett Johansson) de la que acabará enamorándose.
Por muy disparatada que suene la historia, Jonze consigue que la relación entre Theodore y Samantha surja de una forma natural y entrañable, no choca demasiado en el espectador el amor entre un hombre y un sistema binario creado por unos y ceros. A partir de la premisa de la excesiva penetración de las nuevas tecnologías en la vida de las personas, el director y también guionista de la cinta hace un estudio de las relaciones humanas y construye un paralelismo: fase de enamoramiento, altibajos, dudas, celos….
La historia se enmarca así en una esfera de ciencia ficción en la que la esclavitud de la comodidad de la inteligencia artificial convierte a la especie humana en seres totalmente desconectados de quienes les rodean. Una situación que se refleja muy bien en el trabajo del protagonista, que escribe cartas (o más bien se las recita al ordenador) a terceros, pues parece que la mayoría de las personas no sabe, no puede o no quiere expresar sus sentimientos.
Recuerda al futuro distópico recreado por la serie ‘Black Mirror’, aunque Jonze no ofrece una visión tan pesimista. En este caso, Samantha también supone una especie de salvación que ayuda a Theodore a salir del agujero, al fin y al cabo está diseñada para satisfacer sus necesidades. Y es que ‘Her’ es ante todo la historia de una pasional e intensa relación llena de amor, sentimentalismo y mucho azúcar.
El excesivo edulcorante quizá viene dado por la dificultad de mostrar el noviazgo entre un hombre y algo ‘incorpóreo’, aunque este algo adopte a veces la forma de un ordenador de mesa y en otras ocasiones la de un pequeño dispositivo que ‘habita’ en el bolsillo de la camisa de Theodore. Su relación se basa en una profunda empatía y les lleva a plantearse muchas cuestiones acerca de los sentimientos.
También puede acusarse a Spike Jonze de recurrir a un final predecible, que sabe a poco, y que se puede intuir desde los primeros momentos.
Dejando a un lado el guión y la singular premisa inicial, el punto fuerte de la cinta es la fotografía llena de luz y una paleta de color que le otorga personalidad. El trabajo de Hoyte Van Hoytema incide en el tono moderno del film, un futuro muy actual y con aires ‘retro’.
Es enmarcable también la interpretación de Joaquin Phoenix, que carga sobre su espalda casi todo el peso de la película con una brillante actuación. Pero sería imposible creerse esta disparatada relación sin la voz sensual y atrayente de Scarlett Johansson (en la versión original), que hace un papel muy destacable pese a no ser la primera opción (las réplicas a Phoenix durante el rodaje las hizo Samantha Morton, pero finalmente el director decidió sustituir la voz por la de Johansson). Los que no tienen la oportunidad de lucirse mucho son los personajes secundarios, encarnados por Amy Adams, Rooney Mara, y Olivia Wilde.
En nada sabremos si ‘Her’ consigue alguno de los cinco premios a los que está nominada (Mejor Película, Guión Original, Banda Sonora, Canción y Diseño de Producción) después de llevarse el Globo de Oro al Mejor Guión Original. De todas formas, la película no dejará indiferente a nadie gracias a una original, tierna, bella y almibarada propuesta.







