El club deberá responder ante la actuación de uno de sus espectadores y se enfrenta a un posible cierre de El Madrigal. Al Villareal le puede costar cara la acción de uno de sus aficionados durante el partido disputado contra el Celta. Y es que el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha castigado al equipo de fútbol con 6.000 euros de multa y apercibimiento de cierre de El Madrigal, debido al bote de gas lacrimógeno que obligó a interrumpir el partido.
Durante la 24 jornada de la Liga de Fútbol BBVA y tras ir ganando el Celta por 0 a 1, una persona aún sin identificar lanzó un bote de gas lacrimógeno al césped del estadio.
A falta de siete minutos para el final del partido, el árbitro Fernández Borbalán, se vio obligado a suspenderlo después de que muchos aficionados sufrieran problemas de visión y respiración.
A pesar del ‘parón’, unos 25 minutos después del incidente, el encuentro se reanudó y el equipo vigués redondeó su triunfo con un segundo tanto, ya con las gradas de El Madrigal prácticamente vacías. A pesar, de que el Villarreal lamentó inmediatamente los hechos y la Policía continúa buscando al vándalo que protagonizó el incidente, el club deberá hacer frente a un posible cierre del estadio.







