El dirigente ‘rossonero’ considera que las críticas a su gestión por parte de Barbara suponen “un grave daño de imagen a su reputación” La entrada de Barbara, hija de Silvio Berlusconi, en la junta directiva del Milan ha desembocado en la dimisión del consejero delegado y vicepresidente del club durante los últimos 27 años, Adriano Galliani.
El dirigente ‘rossonero’ considera que las críticas a su gestión por parte de Barbara suponen “un grave daño de imagen a su reputación”, informa Voz Pópuli.
‘La Gazzetta dello Sport’ desvela que Galliani, de 69 años, prepara ya su salida y su finiquito, que puede ascender a 50 millones de euros brutos. “Con o sin acuerdo económico, presentaré mi dimisión por justa causa en unos días”, ha explicado Galliani.
El socio de Berlusconi en el club que compró el exprimer ministro italiano en 1986 explicó que “es normal un cambio generacional, pero no así”, y añadió “que las cosas se hacen con elegancia”. “Cuando a uno le ofenden hay que tener la fuerza y la inteligencia de pasar un poco de tiempo sin hacer nada para volver a tener la lucidez de tomar decisiones”, aclaró.
La relación de Galliani con el Milan comenzó a deteriorarse con la entrada de Barbara Berlusconi, que ha pasado de ser una discreta presencia en el Consejo de Administración del club a pretender llevar las riendas del equipo, señala Voz Pópuli.
La primogénita del político y de su segunda mujer, Verónica Lario, explicó que en las numerosas llamadas telefónicas con su padre sobre la situación del Milan le pidió “un cambio en la filosofía de club” y criticó el último mercado de fichajes, lo que se interpretó como pedir la salida de Galliani.







