Iñaki Urdangarín fue fotografiado hace unos días en el interior de una iglesia cercana a la estación de Baqueira Beret. Parece que el duque de Palma ha decidido ‘encomendarse a Dios’ antes de declarar este sábado por segunda vez ante el juez José Castro en relación a su imputación en el ‘caso Nóos’. El pasado sábado le tocó el turno a su exsocio Diego Torres.
El duque de Palma acudió a misa, según relata Europa Press, junto a su hijo Miguel. El marido de la infanta Cristina busca así consuelo en la fe católica. Con semblante muy serio y luciendo su ya habitual delgadez, aprovechó para rezar durante unos minutos.
Una vez finalizada la ceremonia, padre e hijo abandonaron la iglesia, donde Urdangarin aprovechó para saludar a numerosos conocidos con los que conversó animadamente. Más tarde se reunió con su hijo que se divertía jugando en la nieve, y partieron rumbo hacia el hotel donde estaban alojados.







